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Iglesias se encomienda a Colau para ser decisivo tras las elecciones del 21-D

La dirección estatal de Podemos confía en que las bases de Podem apoyen de forma masiva la coalición con Catalunya En Comú tras la dimisión de Alberto Dante Fachin

Pablo Iglesias junto a Ada Colau durante un mitín de la coalición En Comú Podem.

La dimisión de Albano Dante Fachin como secretario general de Podem en Cataluña sin esperar a que hoy le destituyeran cierra la última crisis de identidad de Podemos y allana la estrategia de Pablo Iglesias en su intento de ser decisivo tras las elecciones del 21-D dentro del espacio que los comunes de Ada Colau y Xavier Domènech aspiran a desempeñar entre los bloques constitucional e independentista. La dirección estatal de Podemos confía en que las bases de Podem apoyen de forma masiva la coalición con Catalunya En Comú.

La mayor crisis de Podemos desde la celebración de Vistalegre II en el que Iglesias fue reelegido secretario general, se resolvió ayer con la renuncia de Fachin la víspera de que expirara el plazo que el Consejo Ciudadano Estatal, el máximo órgano del partido entre asambleas, le dio el viernes. El órgano le invitó a dejar el cargo de forma voluntaria si los militantes votaban a favor de la confluencia con Catalunya En Comú, convocada por la ejecutiva estatal la noche del 29 de octubre, fuera favorable. “Me doy de baja”, explicó Fachin. “Iglesias ha vuelto a meter la pata como en el 1 de octubre con una trampa democrática absoluta y un decretazo”, dijo.

Para Iglesias no hay plan b: la alcaldesa de Barcelona y el coordinador de Catalunya en Comú son desde hace meses los referentes de la dirección de Podemos en lugar de Fachin. “No ha habido comunicaciones bilaterales en los últimos dudas, las cosas ya estaban bastante claras”, resumió Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos. “Si no hubiéramos intervenido habríamos hecho dejación de funciones”.

La ejecutiva de Iglesias no solo no contempla que hoy se produzca un resultado negativo a sus intereses, sino que está segura de que los inscritos en Cataluña darán a la alianza con los comunes un respaldo “contundente” que contará además con una elevada participación. Conscientes del daño que les ha causado la ambigüedad y las contradicciones en su discurso de la crisis en Cataluña —la ejecutiva acusa a Fachin de tener tesis en algunos casos próximas al independentismo— en Podemos fían su destino al de la tercera vía de los comunes.

Colau ha descartado una lista unitaria con los independentistas pero reclamará un referéndum pactado, la anulación del 155 y la puesta en libertad de los 10 políticos encarcelados. Otro de los ejes será la crítica de recortes sociales aplicados por la Generalitat y la corrupción de la antigua Convergència. Iglesias y otros dirigentes como Echenique o de integrantes de Unidos Podemos, como el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, están trasladando la posibilidad de formar un “gobierno de izquierdas” tras el 21-D. Una opción a la que también debería sumarse el PSC y hoy por hoy imposible a no ser que ERC renunciase a la independencia.

Fachin era partidario de tejer una estrategia conjunta con otros partidos de izquierda y, de hecho, igual que ha hecho la CUP, dispone de un partido instrumental. Su intención es registrar esa marca en la Junta electoral para no cerrar la puerta a un frente amplio de izquierdas que dé respuesta a la política “represiva” del Estado. No entra en sus planes un pacto con el PDeCAT —al igual que ha dicho Iglesias— porque forman parte de “otro universo” ni pretende fichar por otra formación. Pese a los reproches de la ejecutiva estatal, Fachin nunca ha sido independentista aunque a diferencia de los comunes pone más el acento en acusar al Gobierno del PP del bloqueo político y no a partes iguales a los dos ejecutivos.

Meses de conflicto

La convocatoria electoral del 21-D ha acelerado la ruptura en Podemos y su marca catalana, que no es partido propio. Fachin ya denunció en verano que Iglesias le había invitado a dimitir. La fractura se fraguó tras la decisión de la militancia de Podem en una consulta no pactar con los comunes al no darse las garantías necesarias (código ético, voto de todos los inscritos y listas abiertas). El divorcio se consolidó después de que los círculos y militantes votaran, en contra del criterio de Iglesias, participar en el del 1 de octubre aunque lo concibieran como una movilización y no una consulta vinculante. “Si fuera catalán yo no votaría”, dijo el secretario general. Los afiliados opinaron mayoritariamente lo contrario.

Representantes de 90 de los 121 círculos de Cataluña dieron su apoyo ayer a Fachin y ninguna credibilidad a que 34 círculos hayan pedido una asamblea revocatoria como dice Echenique. Podem no ha recibido tampoco ninguna de esas actas. Los círculos reprochan también que los resultados de la consulta no se puedan auditar como sería preceptivo y que concluya el mismo día en que se inscriben las coaliciones. “No somos independentistas y lo sabe toda Cataluña. Iglesias se ha equivocado al no escuchar a Fachin y solo a Catalunya en Comú”, dijo uno de los portavoces. Según sus cálculos, solo 23 círculos —y siete de ellos no activados— han pedido la asamblea revocatoria.

La renuncia de Fachin evidencia los problemas para implantarse de un partido estatal en la España periférica pese a su defensa de la plurinacionalidad y a que es en Cataluña, País Vasco y Galicia donde ha obtenido sus mejores resultados con alianzas con otras fuerzas. En sus tres años de existencia han dimitido dos secretarios generales en Cataluña (Fachin y Gemma Ubasart), uno en Euskadi (Roberto Uriarte) y otro en Galicia (Breogán Riobóo). “Objetivamente, nuestra organización es la más descentralizada de los partidos políticos que hay”, dijo Echenique aunque cuadros de los distintos niveles de la estructura de Podemos no lo comparten.

Domènech, un candidato del gusto de todos

Una de las derivadas de que Xavier Domènech encabece la coalición Catalunya En Comú con otras fuerzas es que Pablo Iglesias pierde a uno de sus grandes aliados en el Congreso. “Te echaré de menos, pero entiendo que otras tierras reclaman el concurso de tus modestos esfuerzos. Me tendrás a tu lado”, expresó el líder de Podemos en Twitter. “Y yo a ti Pablo, desde un sitio diferente, pero siempre la misma batalla seguiremos juntos”, replicó Domènech. Pablo Echenique le considera un candidato “fantástico” mientras que Alberto Garzón celebró su elección y le definió como “magnífico”.

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