Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La desconexión digital de Cataluña se completaría en dos años

Cómo los independentistas están creando su Administración independiente en Internet

El presedent de la Generalitat, Carles Puigdemont, el pasado martes en el Parlament.
El presedent de la Generalitat, Carles Puigdemont, el pasado martes en el Parlament. EL PAÍS

El Gobierno catalán lleva largo tiempo creando un nuevo Estado independiente que se puede materializar, antes que nada, en Internet. Así se desprende del documento Bases para la Administración Digital de la Nación, al que ha tenido acceso EL PAÍS, donde se trazan las líneas maestras de la creación de la administración digital “con visión de país”, aprovechando unos momentos “en los que se ha definido la necesidad de un cambio radical de las instituciones”. Este plan de profunda reorganización administrativa es en realidad una desconexión progresiva del Estado español, a través de la creación de una “sociedad digital catalana”.

Esta aspira a oponer a la burocracia del Estado español una administración ágil y sencilla, o según la define el documento, “fácil de usar, multicanal e integrada”. Todo son, según el documento, “iniciativas críticas para poder llevar a cabo con una visión de país”.

El informe, elaborado a iniciativa del consorcio Administració Oberta de Catalunya, dependiente de la Generalitat, fija un plazo definitivo de dos años para el establecimiento de “un sistema catalán de gobierno digital”. Para llegar a esta meta, se crea una Agencia de la Administración Digital de Cataluña que se eleva a la categoría de “estructura de Estado”. Esta actualizará el registro de los ciudadanos y las organizaciones catalanas, además de las propiedades que poseen ambos, para crear un listado censal propio que tendrá como base el actual Registro Central de Asegurados, que depende del Gobierno central.

Los ciudadanos del nuevo Estado catalán dispondrían de una identidad digital única con la que podrían hacer todo tipo de trámites en relación con la seguridad social, la sanidad o la enseñanza. El proceso de modificación se inspira en la filosofía de datos abiertos que ya aplican otros países como Estonia y, según el documento, servirá para “facilitar la participación de los ciudadanos en la formulación y el control de la acción pública”.

Desde 2014, Estonia ofrece a cualquier ciudadano del mundo la posibilidad de obtener la residencia virtual sin la necesidad de vivir en el país. La e-residence, que se solicita a través de Internet y tiene un coste de 100 euros, no otorga el derecho a viajar o vivir en el país, pero sí a crear una empresa online y acceder a la prestación de servicios bancarios y fiscales.

Para llevar a cabo la implantación de una administración pública digital, la Generalitat ha diseñado una cronología que prevé la realización de objetivos a corto y a largo plazo. Después del paso inicial con la creación de la agencia gov.cat, que debe convertirse en la referencia para la remodelación del entramado administrativo catalán, el documento detalla la implantación de un paquete de medidas inmediatas: consensuar entre todos los niveles de esa administración el nuevo modelo de gestión de datos, buscar nuevos perfiles de trabajadores que puedan ayudar a acelerar el proceso de transformación digital o crear un espacio virtual donde los ciudadanos pueden acceder a trámites y servicios.

Más adelante, en un plazo de dos años que debe culminar con el asentamiento definitivo de un “Gobierno abierto” efectivo en todas las administraciones, el informe establece como grandes objetivos la implantación de un servicio electrónico de datos en todo el territorio o añadir a los servicios de atención telefónica otros canales de asesoramiento digital. Al cabo de cuatro años de la entrada en vigor de este paquete de reformas se prevé su evaluación partiendo de los resultados obtenidos.

Según se apunta en la presentación del texto, la redacción del mismo fue encargada a un grupo de expertos “heterogéneo y multidisciplinario que no parte de posicionamientos ideológicos, ni de partidismos políticos” y cuyas conclusiones, por lo tanto, están exentas de “influencias directas de cualquier grupo social de presión”. Este periódico ha podido comprobar que las personas que participaron en los encuentros celebrados los días 2, 3, 29 y 30 de junio para la confección del texto han compartido en redes sociales numerosos mensajes de apoyo al proceso independentista.

Más información