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Standard & Poor’s deja a Cataluña como la peor comunidad

La agencia califica de no adecuada la situación de liquidez de la Generalitat

El presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont. Vídeo: el Gobierno bloqueará los gastos de la Generalitat para la consulta

La agencia estadounidense Standard & Poor’s ha publicado este viernes su comparativa de indicadores de riesgos de las comunidades autónomas. Y Cataluña figura como la peor con diferencia de las once a las que pone nota. Esta comunidad soporta el rating más bajo de todas con un B+, lo que en la jerga se conoce como bono basura. Esto implica que la deuda catalana no tiene el aval suficiente para recibir una inversión. Muchos inversores, como por ejemplo los fondos de pensiones, necesitan de ese visto bueno de las calificadoras para poder destinar su dinero.

Cabe recordar que el grado para poder invertir empieza a partir de BBB-. Y que Valencia es la única autonomía que comparte con Cataluña ese grado de “no inversión”. Eso sí, con una mejor nota: un BB. El mejor rating es el AAA. Las comunidades con más nota son País Vasco y Navarra con A.

Estas calificaciones ya se conocían. Pero esta vez la agencia divulga en una comparativa todos y cada uno de los elementos que hacen que brinde un rating u otro. Y la comparación es igualmente desalentadora. Cataluña es la única comunidad que arroja una perspectiva negativa. Es decir, es la única a la que pueden bajar todavía más el rating en las próximas valoraciones de su calidad crediticia. Los economistas de la agencia señalan que el peso de la deuda es “muy alto”, con unos pasivos sobre ingresos del 319%. Esto es: la deuda que tiene es tres veces lo que ingresa, una ratio que solo supera Valencia con el 363%.

Solo el crecimiento económico, que la agencia tilda de “fuerte”, deja bien a Cataluña. Otro indicador en el que la Generalitat queda muy desfavorecida es su situación de liquidez: S&P la considera “menos que adecuada”. Otras seis regiones registran esa denominación al necesitar financiación del Estado. Sin embargo, ninguna de ellas pretende independizarse. Este indicador muestra que la Generalitat no contaría con los recursos suficientes para operar al día siguiente de la secesión. Es más, la agencia pone también nota a la gestión financiera de la Generalitat. Le otorga un “muy débil”, la más baja de todos los gobiernos autonómicos.

La propia Generalitat reconocía en un documento elaborado por el Consejo Asesor para la Transición Nacional que al día siguiente de proclamar la independencia tendría que constituir un banco central que “podría emitir deuda pública destinada a cubrir temporalmente el diferencial de recaudación que se obtendría en condiciones normales”. De la lectura del informe de S&P se infiere que la Generalitat lo tendría muy difícil para colocar esos títulos.