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López Miras: el leal amigo del expresidente de Murcia que lo sustituye en el cargo

En política desde los 18 años, ha sido el “fontanero” del PP murciano en lo que va de legislatura

Fernando López Miras en sustitución de Pedro Antonio Sánchez.

En un acto que ha durado apenas 15 minutos y arropado por la vicepresidenta del Gobierno, Fernando López Miras ha jurado esta mañana su cargo como nuevo presidente de la Región de Murcia.

Gobernará en minoría y gracias a la abstención de Ciudadanos, con quienes no ha logrado llegar a un pacto de gobierno, y con la particularidad de ser el presidente autonómico más joven de España (cumplirá 34 años en octubre). Además, llega a la presidencia a raíz de otra situación excepcional: la dimisión el pasado 4 de abril de su antecesor, Pedro Antonio Sánchez, investigado en el caso Auditorio y en el punto de mira de la Audiencia Nacional por su posible implicación en la trama Púnica.

A Sánchez y a López Miras les une una amistad personal, y también tienen en común haber sido militantes “de toda la vida” en el PP murciano. Ambos se afiliaron a Nuevas Generaciones nada más cumplir la mayoría de edad y ambos ocuparon cargos en la dirección de la organización juvenil del partido, con trayectorias profesionales casi inexistentes al margen de la política.

López Miras se licenció en Derecho, aunque no ha llegado a ejercer la abogacía, y cursó un máster en administración de empresas que le llevó a trabajar brevemente en el sector financiero privado.

Su primera responsabilidad política importante le llegó con solo 25 años, en 2008, cuando fue nombrado director de gestión del área III de salud, que incluye el hospital Rafael Méndez de Lorca. Los terremotos que asolaron la ciudad en mayo de 2011 le obligaron a gestionar la situación de emergencia vivida entonces.

Unos meses después entró a formar parte de la Asamblea Regional de Murcia, pero abandonó en escaño en 2014, tras la dimisión de Ramón Luis Valcárcel al frente de la comunidad, y fue nombrado secretario general de la Consejería de Economía y Hacienda durante el breve gobierno de Alberto Garre.

Ya con Pedro Antonio Sánchez en la presidencia regional, López Miras volvió al parlamento autonómico, donde hasta ahora ha ocupado el cargo de secretario segundo de la Mesa, y fue designado también vicesecretario del organización del PP murciano, el “fontanero” del partido, encargado de arreglar los problemas internos de la organización.

Su amigo Sánchez, con quien suele compartir vacaciones en un velero alquilado, lo nombró coordinador general del PP murciano (número tres del partido) en el congreso celebrado el pasado 18 de marzo, al tiempo que él era designado presidente regional del partido, dando el relevo tras más de dos décadas a Valcárcel.

López Miras no ha dudado en mostrar su lealtad a su antecesor, lo que le ha valido las críticas de la oposición. PSOE y Podemos consideran que no será más que una “marioneta” a las órdenes del ex presidente.

Tal vez, el único candidato del PP dispuesto a levantarse del sillón si se archivan las causas judiciales contra Sánchez, ya que el partido prevé restituirlo en el cargo si eso ocurre.

Mientras Ciudadanos se ha limitado a opinar que al menos el nuevo presidente está “limpio” de corrupción, socialistas y Podemos se preguntan por sus méritos para haber acabado al frente de la comunidad autónoma.

Su mandato arranca este miércoles con el compromiso de continuar las políticas ya iniciadas en esta legislatura, sin declaraciones a los medios de comunicación y sin anuncios aún sobre la composición de su equipo, que se prevé muy similar al que en su día nombró Sánchez.

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