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Un Congreso con freno

Los partidos dilatan los plazos de enmiendas y la actividad legislativa de la Cámara baja no avanza

Imagen del pleno del Congreso de los Diputados del pasado 9 de marzo.
Imagen del pleno del Congreso de los Diputados del pasado 9 de marzo. EL PAÍS

“Muchas subcomisiones y apariencias, pero las modificaciones de ley con aparente amplio consenso impulsadas por la Cámara están siendo paralizadas por los mismos que las votaron. ¡Cuánto cuento en la política española!”, dice indignado el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban. Hace dos semanas planteó en la Junta de Portavoces su malestar porque sistemáticamente los grupos piden y aprueban ampliación de plazos de enmiendas a las proposiciones de ley, de forma que la legislatura no termina de avanzar.

Esteban habló con los grupos, especialmente con el PSOE, para que no dé apoyo a las reiteradas peticiones del PP para congelar la actividad legislativa. Al Gobierno y al PP les interesa esa demora y la conclusión es que la legislatura no arranca, el Congreso no legisla. De las tres funciones básicas del Parlamento, la legislativa, la de control al Gobierno y la deliberativa, solo se ejercen plenamente las dos últimas. Por ejemplo, en la última Junta de Portavoces, PP y PSOE sumaron sus votos a los de ERC para alargar el plazo de enmiendas parciales de la proposición de ley de secretos oficiales.

Esa iniciativa fue presentada el 7 de septiembre, fue admitida por el pleno y ha sufrido ya cinco ampliaciones del plazo de enmiendas parciales en comisión.

Hay más casos: la proposición de ley de reforma del Tribunal Constitucional fue presentada el 4 de noviembre, pasó por el pleno y va por la cuarta ampliación del plazo de enmiendas. El PSOE alega que está a la espera de pactarlo con el PP, puesto que en casi todas las reformas previas de esta ley ha habido un acuerdo entre los dos grandes partidos. El problema es que esta reforma tiene como objeto dar marcha atrás al cambio que hizo el PP en solitario al final de la legislatura 2011-2015.

El récord

El caso más extremo es el de una proposición de ley del Parlamento de Aragón sobre modificación del Código Civil, que lleva ya ocho ampliaciones de plazos de enmiendas parciales.

La versión del portavoz del PSOE, Antonio Hernando, es que en las actuales circunstancias de fragmentación el Congreso se ha convertido es un “circo de tres pistas” al que en ocasiones le saltan las costuras. Es decir, que cada pacto hay que cerrarlo a varias bandas y relacionado con varios asuntos y que todo se demora por creación de comisiones y subcomisiones que atascan el Parlamento. Por ejemplo, es norma no escrita que solo haya seis subcomisiones abiertas, y ya van por ocho. Se complicaría aún más porque es posible que en breve haya tres comisiones de investigación abiertas de forma simultánea: la del Ministerio del Interior, la de la crisis bancaria y la de la presunta financiación ilegal del PP.

El miércoles el diputado del PNV Mikel Legarda intervino en la Comisión Constitucional para rechazar en solitario la creación de una subcomisión que estudie la reforma de la ley electoral, por entender que se están creando demasiadas estructuras pero no se legisla y no se toman decisiones efectivas. Los partidos minoritarios, de hecho, no pueden atender todas las comisiones y subcomisiones.

Solo hay proposiciones no de ley e iniciativas legislativas que se toman en consideración en pleno, con críticas de grupos que permiten tramitarlas a la espera de acuerdos sobre enmiendas parciales. Por eso, los plenos de los jueves, los dedicados a iniciativas legislativas, se limitan a convalidar decretos o directivas europeas. Y tampoco siempre: está atascado el decreto referido a los estibadores. Sólo han llegado cuatro proyectos de ley remitidos por el Gobierno.

En esta situación de marcha con freno influyen las estrategias de los partidos, es decir, la conveniencia o no de pactar según qué asuntos y según con qué grupos, especialmente el PSOE a la espera de solucionar su disputa interna. Acuerdan admitir a trámite iniciativas, pero no abordan pactos sobre las enmiendas. Fue muy evidente durante el mes de enero y principios de febrero cuando, además, los principales partidos celebraban sus congresos; y lo será cuando avance el proceso interno en el PSOE. El PP da por hecho que entonces serán muy difíciles los acuerdos con los socialistas. Todo se complicará a finales de este mes cuando llegue el proyecto de Presupuestos, que podrá superar el primer trámite pero es muy difícil que supere el último y, en todo caso, paralizará el resto de actividad durante más de un mes.

Los partidos pactan admitir a trámite proposiciones de ley, pero eluden los acuerdos en el trámite de enmiendas. Para Hernando, portavoz del PSOE, esa situación, no es más que un escalón que hay que pasar en el arranque de todas las legislaturas, pero ahora con las complicaciones provocadas por la insólita aritmética parlamentaria.

Se han presentado 87 proposiciones de ley de los grupos; 64 están en tramitación y, además, el Gobierno ha presentado ya 23 vetos para que no se tramiten so pretexto de que afectan a los Presupuestos.