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PSOE y Podemos intentan bloquear por ley la reapertura de Garoña

Ambos partidos piden en el Congreso el cierre definitivo de la central nuclear burgalesa

Central de Garoña (Burgos), en 2009, cuando aún funcionaba.
Central de Garoña (Burgos), en 2009, cuando aún funcionaba.

Podemos y PSOE aumentan la presión en el Congreso contra la reapertura de Garoña (Burgos), una central nuclear que está a la espera de que el Ministerio de Energía resuelva si le permite reabrir y operar hasta 2031. La mayoría de partidos en el Parlamento —con PSOE, Podemos y Ciudadanos a la cabeza— ya han aprobado proposiciones no de ley instando al Gobierno al cierre definitivo —la central está parada desde 2012— en anteriores legislaturas.

Pero, tras el reciente visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a esa posible reapertura, estos partidos quieren ir un paso más allá; por eso van a recurrir a proposiciones de ley. "Hasta ahora lo que se han aprobado son recomendaciones al Gobierno. Si se aprueba la proposición de ley, el Gobierno la tendrá que cumplir", subraya Juantxo López de Uralde —portavoz de Equo, formación integrada en el grupo parlamentario de Unidos Podemos—. De conseguirse un consenso en el Congreso, el cierre por ley no estaría aprobado definitivamente hasta después del verano. El Ministerio de Energía, que ha abierto un proceso de "audiencia pública", tiene hasta agosto para pronunciarse sobre la reapertura.

Podemos ha presentado este lunes su propuesta. "Se establece el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña, procediéndose a realizar las actuaciones oportunas para su clausura y desmantelamiento", señala el escrito.

El PSOE presentará su texto este martes, informa la socialista Pilar Lucio. En su propuesta se afirma: "No puede acordarse la autorización de explotación de una central nuclear, ni de renovación de la misma, con posterioridad a haberse acordado su cese definitivo". En esa situación de "cese definitivo" está la central burgalesa.

Ambas formaciones argumentan que el visto bueno del CSN se ha dado a pesar de que los propietarios de la central no han realizado las inversiones que el propio organismo supervisor le había pedido acometer antes de pronunciarse sobre su reapertura.

Ciudadanos

El grupo de Ciudadanos comparte esa visión crítica. Melisa Rodríguez, su responsable de energía, rechaza que se avale la reapertura "sin que se hayan realizado las inversiones". Pero Ciudadanos no prevé por ahora presentar una proposición. Rodríguez acusa al Gobierno de intentar "sentar un precedente" con Garoña para el resto de las centrales.

En la proposición de Podemos no solo se habla de Garoña, sino de todas las centrales de España —cinco en activo, que generan el 20% de la electricidad del país—. El texto fija un calendario de cierre de todas, vinculado a los permisos de explotación vigentes. La última en cerrar, en 2024, sería Trillo. En el texto del PSOE, sin embargo, solo se insta al Gobierno a presentar "en el plazo máximo de seis meses" un "calendario de cierre de las centrales".

El PSOE, según Lucio, defiende que las nucleares cierren al cumplir los 40 años —en línea con Podemos—, pero en esta proposición renuncia a fijar ese límite para lograr que salga adelante el texto sobre Garoña en el Congreso. Ese calendario de cierre los socialistas lo vinculan a la elaboración de una "ley de cambio climático y transición energética". Ciudadanos también pide una norma similar.

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