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La fractura entre Iglesias y Errejón beneficia las aspiraciones de los anticapitalistas

La corriente de Rodríguez y Urbán confía en estar representada en los órganos de Podemos

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Teresa Rodríguez y Miguel Urbán en Vistalegre.

Los anticapitalistas, la corriente más a la izquierda de Podemos, superarán este domingo su condición de outsiders con la entrada en el consejo ciudadano y la ejecutiva del partido. Si nada cambia, el alma más radical de la formación estará representada en los órganos de decisión tres años después de que se quedara fuera de ellos en el Vistalegre fundacional. En el camino han tenido que renunciar a ser una organización política y transformarse en movimiento, un cambio de identidad jurídica provocado por el blindaje de los órganos de Podemos a quienes militasen en otras formaciones.

El pulso que en origen midió a Pablo Iglesias e Íñigo Errejón con Teresa Rodríguez, secretaria general en Andalucía, y el actual secretario de Organización, Pablo Echenique, ha dado paso a un nuevo juego de alianzas impensable en 2014. Iglesias se impuso en noviembre en el primer pulso con Errejón con la elección de Ramón Espinar como secretario general de Madrid frente a Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de la capital, en una votación en la que resultó determinante el acuerdo con los anticapitalistas.

La pretensión de los anticapitalistas es impulsar, en sintonía con el discurso de Iglesias, reivindicaciones como una banca pública, una renta básica o la nacionalización de sectores estratégicos. “Hace tres años no lo pasamos nada bien”, recordó Rodríguez, que reclamó “unidad y también humildad”.

“¡Podemos no es de Pablo ni de Íñigo, es de todos!”, diferenció Miguel Urbán. El eurodiputado negó la existencia de “enemigos internos en Vistalegre” y los identificó con “la mafia del PP de la Gürtel y Púnica” y sus cómplices “de la marca blanca de Ciudadanos y la gestora del PSOE”. Aun así, la división entre Iglesias y Errejón beneficia a los anticapitalistas, que parece que obtendrán una representación en los principales órganos de Podemos acorde con su liderazgo en Andalucía, Cataluña y Navarra. Y que no es menor en Madrid, Aragón y Baleares.

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