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El colegio limita la agresión al menor de Sevilla a un juego de niños

La familia de la víctima prepara una demanda y mantiene que se trata de un caso de acoso

El colegio José María del Campo de Sevilla.

"Un alumno jugando con otro le golpeó con un tupper de plástico, ocasionándole una herida superficial en el labio inferior, tal y como consta en el único parte médico que la familia aporta. Deseamos subrayar que, tras el incidente, el alumno continuó su actividad normalizada, comiendo y, posteriormente, jugando con sus compañeros". Esta es la conclusión del consejo escolar del centro José María del Campo de Sevilla, donde la madre de un alumno de siete años denunció el pasado jueves ante la policía agresiones sufridas por su hijo, que fue atendido en Urgencias del hospital Virgen del Rocío por heridas superficiales y hematomas calificados como "graves". La familia del pequeño mantiene abierta la vía judicial y prepara una demanda ante la respuesta de los responsables del colegio. La fiscalía, que actuó de oficio por el parte médico de Urgencias, ha derivado el caso a su Sección de Protección de Menores para que haga un "seguimiento" de la supuesta víctima, ya que los afectados son "inimputables".

El consejo escolar ha remitido una nota en la que rechaza que se produjera "paliza ni en el comedor ni en ninguna otra dependencia del centro" y afirma que "no queda participación acreditada de ningún otro alumno del centro en el citado incidente". También "niega que hubiera denuncias previas por acoso de la familia denunciante ni ningún otro tipo de comunicación".

Rechazo al tratamiento informativo

Los representantes del centro manifiestan igualmente el "rechazo por el tratamiento informativo que los medios han ofrecido, sin la necesaria contrastación de los hechos". "Esta situación ha dado lugar a una alarma social y a una grave indefensión de alumnos, familias y profesionales del centro. Consideramos que los que no han actuado con las cautelas que requieren estos casos, deben reconocerlo públicamente, pedir disculpas a los afectados y realizar una reflexión sobre lo ocurrido, para que cuando presente un caso real de acoso o maltrato se afronte con la contundencia debida", afirma el consejo escolar.

La familia denunciante se reunió de forma paralela con un letrado para preparar una demanda por la situación creada, ya que mantienen la existencia de la paliza y el acoso, que este fue advertido al centro en numerosas ocasiones y que la respuesta no ha sido la adecuada. El pequeño sigue en tratamiento psicológico y aún no ha vuelto a clase.

El defensor del Pueblo y del Menor, Jesús Maetzu, ratificó que está recabando información sobre el caso y se refirió al suceso: "Lo que hace falta es no esconderlo, ya que cuando se afrontan los problemas y se acaban, la gente tiene seguridad, y a eso le falta una postura valiente".

Sobre este asunto, la Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Confedampa) ha instado a la revisión del protocolo de convivencia escolar y ha reclamado la instauración de una unidad de actuación "inmediata" y no plegada al procedimiento burocrático.

La punta del iceberg

En declaraciones a Europa Press, el presidente de Confedampa, José Manuel Nieto, ha lamentado que hayan trascendido en los últimos tiempos una serie de casos, "la punta del iceberg" en tanto que son "muchísimos" los que no llegan a la opinión pública, en los que "parece que los equipos directivos no responden muy bien a la queja de los padres".

A juicio del colectivo, puede entrañar riesgo no tomar en serio casos como este, en referencia al suceso de Sevilla. Según ha afirmado, existen situaciones en las que no se llega a poner en marcha el protocolo de actuación y está dejando de ser una circunstancia puntual, dándose en centros tanto públicos como privados y concertados.

Nieto ha incidido en la importancia de dejar que la investigación y el expediente sigan su curso, si bien se ha opuesto a dejar pasar un lapso de "semanas" para tomar una decisión "y, mientras, la víctima está en su casa, con miedo, y los presuntos agresores, tan campantes".

Por ello, la confederación ha sugerido algún tipo de medida cautelar, como el cambiar a los niños de clase, sin que en cualquier caso haya que esperar a seguir el trámite con el equipo de diagnóstico o la unidad de orientación. La idea, pues, sería la de tomar decisiones "de inmediato", con un equipo interdisciplinar "preparado para actuar en esos casos".

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