Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ciudad para dormir (y poco más)

Los vecinos de Valdebebas se quejan de la falta de servicios básicos como escuelas y centros de salud

Terrenos por construir en Valdebebas.

El barrio de Valdebebas parece una isla a medio hacer en mitad de la nada. Rodeado de terrenos urbanizados, pero aún vacíos, el lugar está punteado por las grúas de los edificios por acabar y repleto de parques de infancia inhóspitos y avenidas por las que no circula nadie. Hay dos farmacias, dos gimnasios, algunos bares y un par de tiendas pequeñas de alimentación, pero ni rastro de cajeros, supermercados y otros servicios básicos. "Nos sentimos abandonados y engañados, nos vendieron una cosa que no es. No hay colegio, ni instituto", dice Bárbara Martínez, vecina de 33 años y madre de dos niñas.

Valdebebas fue inaugurado en 2013 y cuenta con cerca de 8.000 habitantes empadronados. Sin escuela ni centro de salud y con dos líneas de autobús que no funcionan de noche y una parada de cercanías a no menos de 20 minutos de paseo, los vecinos se ven obligados a usar el coche para realizar prácticamente cualquier tarea cotidiana. "El transporte público y el que los ciudadanos que viven en esos espacios cuenten con servicios básicos es fundamental en términos de eficiencia y medio ambiente, por ejemplo, para evitar que se genere tanto tráfico, sobre todo en las horas punta", dice la arquitecta Patricia Fernández Häring.

Los cerca de 2.000 menores de 12 años que ya viven en Valdebebas hacen que la demanda de un colegio sea la más repetida. Está planeada la construcción de uno que empezaría a funcionar en el curso 2017-18 y no para todas las edades. "Las familias que tienen dos o más niños se verán obligadas a separar a los hermanos en diferentes colegios o, lo más lógico y negativo para el barrio, que se lleven a todos al mismo", dice Liliana Ávalos, presidenta de la Asociación de Vecinos de Valdebebas. Miguel Sáez ha venido a buscar a su hijo pequeño a una de las dos guarderías privadas que hay. Vive en el barrio desde hace dos años y medio. "Lo privado es lo que más rápido ha ido —dice—, pero lo público va demasiado lento. Hay gente que no se empadrona aquí para no perder los puntos en la escolarización de sus hijos".

"Nos sentimos abandonados y engañados, nos vendieron una cosa que no es. No hay colegio, ni instituto"

"El planeamiento urbanístico que se está haciendo en España en estos momentos no admite el concepto de ciudad dormitorio. No creo que haya falta de previsión, pero sí un desfase entre la primera urbanización del territorio —alcantarillado, red eléctrica, pavimentación, etc.— y los demás servicios básicos como salud y educación", afirma Marta Lora-Tamayo, profesora de Derecho Administrativo de la UNED especializada en asuntos de urbanismo.

Hay otros problemas que dificultan la vida diaria como la falta de accesos a las vías M12 y R2 y el puente por construir que iba a conectar el barrio con la terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas. "Ya sabíamos que veníamos a una zona nueva y a la que le faltarían cosas, pero hay partes ajardinadas muy dejadas y también falta más regularidad en la limpieza", afirma una vecina.

Junto a la Ciudad Deportiva del Real Madrid, la Ciudad de la Justicia y el Parque Forestal Felipe VI, los vecinos acuden a Barajas, San Chinarro, Hortaleza y, en menor medida, La Moraleja para realizar las tareas más cotidianas. Muchos citan la compra por internet de alimentos y otros productos como la solución momentánea para salir del paso. Es la vida aislada de Valdebebas, un barrio en el que muchos de sus habitantes, admiten, solo van a dormir. 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información