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Rajoy presenta a Alonso como el único “contrapeso” al riesgo nacionalista

El candidato del PP en Euskadi cuestiona cómo la sociedad vasca acepta que un "criminal" como Otegi pueda presentarse a elecciones

Mariano Rajoy y Alfonso Alonso, este miércoles en Madrid. Foto: Julián Rojas / Vídeo: EPV

Mariano Rajoy presentó este miércoles al candidato del PP a lehendakari, Alfonso Alonso, como la única alternativa moderada al relato en construcción y consolidación del nacionalismo. El propio Alonso defendió su proyecto político como el imprescindible "contrapeso" a un nacionalismo que cuando se "emborracha de poder" tiende a convertirse en un riesgo que camina hacia el peligro de la autodeterminación y la división de Euskadi y de España. Ni Rajoy ni Alonso quisieron comentar nada sobre la polémica nominación y posterior renuncia del exministro José Manuel Soria como representante de España en el Banco Mundial.

"En el actual escenario político, la candidatura de Alfonso Alonso es el único contrapeso al nacionalismo que quiere convocar consultas ilegales de separación de España y de Europa, a la comodidad de quienes quieren mirar hacia otra parte, a las medidas populistas que han fracasado en todo el mundo y a quienes han querido presentar un candidato que tras su carrera terrorista quiere hacer ahora carrera política". Así fue cómo resumió el presidente del Gobierno en funciones los méritos del aspirante popular a las elecciones vascas.

El líder nacional del PP piropeó de distintas maneras a Alonso, glosando al detalle todo su currículo político desde que comenzó como concejal en Vitoria en 1996, luego parlamentario vasco, portavoz popular en el Congreso en 2011, ministro de Sanidad desde 2014, presidente del PP en Euskadi desde 2015 y candidato autonómico desde antes de este verano. Y añadió: "Tanto al País Vasco como al conjunto de España les conviene un peso importante de Alonso y el PP en el Parlamento vasco porque, en la actual coyuntura, la unidad y la estabilidad son claves para afianzar la recuperación, consolidar el crecimiento y transformarlo en empleo y mejores servicios para todos".

Alfonso Alonso asumió que este reto es el más complicado y apasionante que ha enfrentado en su carrera política, evitó meterse en demasiadas polémicas y buscó presentarse, sobre todo, como el candidato que puede aglutinar el voto de todos los que quieren evitar "riesgos de quiebras y nuevos frentes entre Euskadi y España". El presidente del PP vasco resumió su proyecto político para el País Vasco como el único que puede conformar "una alternativa de libertad, dignidad y convivencia al nacionalismo" y el que puede contraponer con tenacidad un relato a los intentos de los nacionalistas de blanquear el terrorismo padecido durante los últimos 50 años.

Alonso abundó en esa idea de promover "agrupar fuerzas del contrapeso" para favorecer el reencuentro, frenar la división, pacificar las cosas y abrir vías de encuentro en Euskadi, como se intentó durante la legislatura que presidió el socialista Patxi López con el apoyo parlamentario entonces del PP vasco. El aspirante popular proclamó varias veces su intención de tender la mano y su voluntad de cooperación con el candidato del PNV, Íñigo Urkullu, si lo que se pretende es más apertura de la sociedad vasca y más opciones de libertad y honrar la memoria de las verdaderas víctimas de ETA sin equidistancias.

La candidatura de Otegi

Sobre Arnaldo Otegi y su intento fracasado de ser candidato en estas elecciones autonómicas por Bildu, Alonso valoró la decisión del Tribunal Constitucional de rechazar que se pudiera presentar y se atrevió, valiente, a cuestionar el propio comportamiento de la sociedad vasca que lo consiente. "¿Qué tipo de sociedad puede aceptar eso, que terroristas vayan en las listas?", se preguntó el candidato popular. Y añadió un reproche al PNV, que va de la mano de Bildu en algunas instituciones: "Queda tanto que hacer para construir la memoria con dignidad para las víctimas". Más tarde, ya en el turno de preguntas formuladas por algunos de los 520 invitados a la cita, ahondó en ese mismo argumento: "Me parece un escándalo que la sociedad vasca no rechace que un criminal pueda presentarse". Y demandó más pedagogía social por parte de los partidos constitucionalistas para contrarrestar a los que desde el bando nacionalista miran para otro lado ante esa posibilidad.

Alonso no se pronunció sobre la opción de que el PNV cambie su actual oposición a apoyar a Rajoy para una investidura en Madrid si sus votos son necesarios en Euskadi tras las elecciones pero sí apuntó que a ese partido y al País Vasco le viene siempre bien la estabilidad, la moderación y la seguridad en España, porque son territorios y sociedades que van de la mano.

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