Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy, camino del fracaso de su investidura

El 31 de octubre, si no hay otra investidura, se convocará a las urnas para el 25 de diciembre

Mariano Rajoy durante la primera votación de la sesión de investidura.

Salvo sorpresa mayúscula, que convulsionaría aún más la política española, este viernes, 2 de septiembre, será el día en el que Mariano Rajoy habrá perdido su investidura y la confianza del Congreso. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, fue rechazado en marzo y se iniciaron los plazos para la repetición de elecciones y ahora el líder del PP sufre otra derrota parlamentaria y se inicia el plazo hasta el 31 de octubre, fecha en la que —si no hay otra investidura— se convocará a las urnas para el 25 de diciembre. O el 18 de diciembre si los partidos logran modificar la Ley Electoral para acortar la campaña.

Si cada partido mantiene lo anunciado, a partir de las 20.05 de este viernes los 170 diputados de PP, Ciudadanos y Coalición Canaria apoyarán a Mariano Rajoy, frente a los 180 que se opondrán e impedirán que el líder del PP sea investido presidente del Gobierno con mayoría simple.

A partir de ese momento empezará una especie de vacío institucional similar al que ya se produjo entre marzo y mayo, en el que el Rey puede volver a proponer a otro candidato, incluido el propio Rajoy. Entonces, el jefe de Estado ni siquiera hizo ronda de consultas con los partidos tras el fracaso de la investidura y se limitó a esperar a que corrieran los plazos hasta que cerró los dos meses de espera con reuniones con cada uno de los portavoces para certificar el fracaso.

Rajoy ha anunciado que volverá a intentarlo, pero deberá esperar a que el Rey le proponga de nuevo y el jefe del Estado no lo hará, previsiblemente, hasta no tener certeza de que una nueva investidura no fracasará.

El Gobierno seguirá en funciones con competencias limitadas, como no poder presentar proyectos de ley, y solo podrá actuar en caso de extrema necesidad.

Todos los partidos estiman que hasta después de las elecciones gallegas y vascas del 25 de septiembre no es previsible ningún cambio y, por tanto, no habrá movimientos. De hecho, la dirección del PSOE no espera celebrar un comité federal que estudie revisar su veto al PP hasta después de esa doble cita electoral.

Los plazos legales indican que el 25 de diciembre se repitan las elecciones por tercera vez, salvo que salga adelante la reforma legal que ha anunciado el PSOE que promoverá para acortar la campaña a una semana y que la cita con las urnas sea el 18 de diciembre. En principio, todos los partidos están dispuestos a apoyarla y el PP, a no vetarla.

Más información