El portavoz parlamentario de Ciudadanos denuncia amenazas de muerte en Twitter

Juan Carlos Girauta hace públicos dos mensajes ilustrados con fotografías de armas

Juan Carlos Girauta y Albert Rivera, el pasado 19 de julio.
Juan Carlos Girauta y Albert Rivera, el pasado 19 de julio.JAVIER SORIANO (AFP)

"Lamento decirle que será usted una víctima, tiene sus horas contadas, esperamos su renuncia en breve". "Malparido". "Hijo de puta". Juan Carlos Girauta, portavoz de Ciudadanos en el Congreso, ha hecho público que ha recibido sendos mensajes en Twitter cargados de amenazas e ilustrados con fotografías de pistolas y fusiles. El diputado, que ha denunciado su contenido a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, ya se ha enfrentado a amenazas de este tipo en el pasado. No es una excepción. Como ocurre en este caso, las redes sociales permiten las injurias y ataques de usuarios anónimos escondidos tras una cuenta que no les identifica con su nombre y apellidos.

Eso dificulta que se persiga el delito. En 2015, las autoridades españolas realizaron 125 peticiones de datos a Twitter sobre 287 cuentas, según el Informe de Transparencia de la compañía. Esta empresa solo respondió con "alguna información" a un 50% de ellas. Eso ha provocado las quejas de los investigadores españoles por lo que consideran falta de colaboración de estas compañías. 

El partido votará en contra de que Convergència tenga grupo

La Ejecutiva de Ciudadanos ha decidido este martes que sus representantes en la Mesa del Congreso voten en contra de que Convergència tenga grupo propio en la Cámara. Este partido no cumple los requisitos de haber obtenido el 5% de los votos en España o el 15% en todas las circunscripciones en las que se presentó a las elecciones, pero el PP, el PSOE y Podemos se inclinan por facilitarle que tenga grupo, lo que supone una subvención millonaria.

"No sería explicable que hiciéramos favores, y diéramos recursos, a quienes plantean un reto a la unidad de España y las instituciones que la representan", ha dicho esta mañana José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos, que ha reconocido que la semana pasada conversó con dirigentes del PP para transmitirles que la posición de su partido en la votación de investidura de Mariano Rajoy es inamovible: tras pasar del no a la abstención, Ciudadanos no se plantea el voto afirmativo, ha dicho Villegas.

En consecuencia, no abundan en España los casos de identificaciones positivas, aunque los ha habido. Por ejemplo, en 2014 hubo al menos tres detenidos por amenazas a políticos a través de Twitter, incluido uno que celebraba el asesinato de Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León, y pedía "¡Más tiros a la cabeza de PPeros [sic]!". También ha habido detenidos por acosar a otros personajes públicos, y casos relacionados con presentadores de televisión y periodistas. Fuentes de la dirección de Ciudadanos aseguran que confían en que los agentes de la brigada de investigación tecnológica puedan identificar al autor de los mensajes, y que eso permita aclarar "a quién obedece". 

Aunque la Ley de Enjuiciamiento Criminal obliga a las empresas propietarias de las redes sociales a proporcionar la dirección IP desde la que se conecta el perfil que ha suscrito la amenaza, esto solo determina el lugar en el que se ha producido la conexión, y no siempre facilita la identificación del usuario: puede ser un centro comercial desde el que tuitean miles de personas.

Por ahora, la denuncia pública de Girauta solo ha surtido el efecto de que el usuario que le amenaza vuelva a hacerlo ("¡Ya estoy cerca!", escribe acompañando su amenaza con una foto de un fusil de asalto). El portavoz de la formación de centro ha solicitado a los servicios jurídicos del partido que denuncien formalmente los hechos.

Sobre la firma

J. J. M.

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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