Rajoy mete presión para ser investido a finales de julio

El presidente insinúa que quiere investidura a final de mes: "No sé qué podemos arreglar en agosto que no podamos arreglar en julio"

Rajoy se toma la foto para su credencial del Congreso.FOTO: JAIME VILLANUEVA / VÍDEO: ATLAS (atlas)
Más información
Felipe González propone al PSOE que acepte negociar con Mariano Rajoy
El PSOE respeta la propuesta de González, pero no la aprobará en este comité federal
Iglesias: “Antes de que Rajoy fracase, escucharemos cualquier propuesta”

Mariano Rajoy metió prisa este jueves para que el debate de investidura se celebre la última semana de julio. “No sé qué podemos arreglar en agosto que no podamos arreglar en julio”, aseguró en el Congreso. Para justificar esa celeridad, el presidente del Gobierno en funciones se refirió al proceso de aprobación de los Presupuestos y a la necesidad de hacer frente a la negociación del Brexit, es decir, la salida de Reino Unido de la Unión Europea tras el referéndum.

Rajoy, presidente del Gobierno en funciones, coincidió con Felipe González en la necesidad de que haya un Ejecutivo "con la mayor rapidez posible". Aseguró que la opinión del expresidente, expresada en un artículo en EL PAÍS, es "muy cualificada" y dijo coincidir en la necesidad de evitar que haya que repetir las elecciones por tercera vez.

El líder del PP acudió al Congreso para recoger su acta de diputado y ante los periodistas evitó concretar su estrategia, los pactos que busca o su calendario de encuentros con el resto de líderes. Lo que sí hizo fue exponer sus notas con la necesidad de lograr un Gobierno cuanto antes y con el mayor apoyo y estabilidad posible. “Estar todo el verano perdiendo el tiempo no es de recibo. No sé qué podemos arreglar en agosto que no podamos arreglar en julio”, aseguró, dando a entender que planea someterse a la investidura este mismo mes de julio, en la última semana.

El calendario que maneja el líder del PP

El 19 de julio es la constitución de las Cortes. Ese día se pondría en marcha la ronda del Rey.

El martes 26 de julio se inicia la investidura. Se vota al día siguiente y si no logra mayoría absoluta vuelve el 29. Si hay mayoría relativa el 30 toma posesión.

En agosto se aprueba el techo de gasto en las Cortes y en Consejo de Política Fiscal y Financiera y el 23 de septiembre el proyecto de Presupuestos en Consejo de Ministros.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, concretó ayer mismo esa posibilidad y aseguró que el debate de investidura podría ser la última semana de julio, es decir, la semana siguiente a que el 19 se constituyan las Cortes, para lo que el Rey tendría que hacer ese mismo día la ronda de consultas.

En esa ronda, Rajoy puede no tener cerrados los apoyos suficientes, pero esta vez está dispuesto a asumir el encargo y no declinar como hizo en febrero. Se sometería en primera vuelta el 26 de julio y si no obtiene mayoría absoluta volvería el 29 para buscar más síes que noes. Si no lograra nada impediría que volviera luego de nuevo a ser propuesto por el Rey. En tod caso, el plazo de dos meses empezaría a correr el 26 de julio y unas hipotéticas terceras elecciones serían en octubre y podrían coincidir con las autonómics vascas o las gallegas

Para justificar esa urgencia, el presidente en funciones se referió a la necesidad de aprobar en el Congreso y el Senado el techo de gasto, trámite previo a la aprobación en el Consejo de Ministros del 23 de septiembre de los Presupuestos para 2017. Previamente, hay que negociar con comunidades y Ayuntamientos en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Trámite de Presupuestos

También se refirió a las decisiones que hay que tomar en relación con la Unión Europea y la negociación del Brexit.

Recordó que el Gobierno lleva 200 días en funciones, desde el 21 de diciembre, con dos meses previos de campaña electoral y sin que se envíen proyectos de ley al parlamento desde septiembre de 2015.

“Sería un disparate” y “nadie en su sano juicio” puede defender la repetición de las elecciones, señaló, para concluir que “los ciudadanos están hartos” y pedir “sensatez y sentido común”.

Ese nuevo Gobierno, en su opinión, debería tener estabilidad “para que pueda gobernar”, sin mayor precisión. De hecho, no valoró la posición del PSOE y se limitó a asegurar que no conoce la posición de los socialistas o si tienen una definitiva, a los que esta vez no les pidió apoyo de forma expresa.

“Pedro Sánchez no me ha contado su opinión y si la hubiera, si esta sería definitiva o no”, aseguró.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS