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La campaña no borra las líneas rojas de los pactos

La urgente elaboración de los Presupuestos para 2017 obliga a acelerar las negociaciones tras las elecciones del domingo

Elecciones Generales 2016
Pedro Sánchez en un acto del PSOE este viernes.

El bucle de los pactos volverá el lunes. Nadie tendrá mayoría suficiente para gobernar sin acuerdos. Para que haya Gobierno y evitar unas terceras elecciones será necesario que haya cambios de posición. Por el momento, ninguno de los partidos ha renunciado a sus líneas rojas, la campaña electoral no ha aclarado nada. El calendario será más complicado porque a final de septiembre tendrá que haber un proyecto de Presupuestos para 2017, es decir, en agosto deben empezar a elaborarse o se prorrogarán los que Rajoy hizo hace un año.

Todos los sondeos dan como ganador de las elecciones al PP. Sin embargo, se mantiene la imposibilidad de pactar con nadie o, al menos, hay condiciones difíciles de cumplir. Mariano Rajoy quiere una gran coalición con el PSOE y con opciones a que se incorpore Ciudadanos, para formar un Gobierno con respaldo de más de 200 escaños. Sin embargo, el PSOE lo rechaza y su comité federal tiene vetada esa opción por considerar al actual PP un “partido tóxico”. Y Ciudadanos lo condiciona a que no siga Rajoy, quien ha negado en campaña la posibilidad de que dé un paso a un lado, sobre todo, porque habría ganado sus terceras elecciones, algo que solo logró antes Felipe González. Hay una opción intermedia: que PSOE y Ciudadanos asuman las contraindicaciones y se abstengan para que el PP gobierne en minoría y con dificultades.

La decisión del PSOE depende en primer lugar de quién la tome, es decir, de si los resultados mantienen vivo políticamente a Pedro Sánchez. Su reto es evitar el sorpasso de Podemos en escaños, ya que en votos ya se produjo el 20 de diciembre con la suma del partido de Iglesias e Izquierda Unida.

Voluntad política de todos para acelerar plazos

La única fecha establecida en el decreto de convocatoria es la del 19 de julio, día en el que tendrán que constituirse las Cortes. Se elegirán los presidentes de Congreso y Senado y las mesas de ambas Cámaras.

Tras el 20-D, los partidos dejaron pasar un mes sin apenas contactos hasta que se formaran las Cortes y el Rey abriera dos semanas después su ronda de consulta. Esta vez, todos los líderes transmiten su voluntad de acelerar los plazos y empezar a negociar el mismo lunes después de las elecciones.

Si fuera así y si hubiera acuerdo rápido, los más optimistas hablan de convocar la investidura para la última semana de julio. Si no fuera así, no hay plazos ni siquiera para unas terceras elecciones, a la espera de que alguien acepte someterse a una investidura fallida para que corra el plazo.

El PSOE explica que su aspiración es ser segundo y reeditar el acuerdo con Ciudadanos, obligando a PP y Podemos a abstenerse con la responsabilidad de evitar las terceras elecciones. Es decir, lo que no hicieron Rajoy e Iglesias cuando Sánchez presentó su “Gobierno del cambio”. En todo caso, Iglesias explica que se mantendrá su propuesta de Gobierno de coalición que los socialistas no aceptan.

Mano tendida

Si el PSOE es tercero, será Iglesias quien pueda asumir el reto de intentar formar Gobierno. En campaña ha insistido en su mensaje de mano tendida a los socialistas. Hay escollos como el de la consulta en Cataluña que los socialistas consideran inasumible y el de sectores amplios e influyentes del PSOE que no aceptan un acuerdo de coalición con Podemos. González lo expresó ayer claramente.

El PSOE tendría que explicar que ahora acepta lo que no aceptó cuando estaba en mejor posición, cuando tenía la posibilidad de presidir el Gobierno.

Queda también la duda de si aritméticamente es posible el Gobierno de izquierdas, si PSOE y Podemos suman los 176 escaños necesarios. No los tuvieron tras el 20 de diciembre y si se mantuviera esa situación sería necesario el voto de independentistas y soberanistas que ponen como condición la consulta de autodeterminación inasumible para el PSOE.

Es posible que los resultados compliquen más el bucle y que sea necesario superar el debate sobre si forma Gobierno el que tenga más votos o el que tenga más escaños. Sánchez dice que valen los escaños e Iglesias que los votos.

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