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El debate a siete no disipa las dudas sobre futuros acuerdos

El derecho a decidir marca la discusión entre todos los partidos y une a Podemos con los soberanistas e independentistas

Los participantes en el debate antes de comenzar. Quality

El debate a siete, el único con presencia de todos los partidos con grupo parlamentario propio, celebrado este lunes por la noche en TVE, no disipó ninguna duda sobre futuros acuerdos de Gobierno. La política territorial y, más concretamente, el proceso soberanista de Cataluña centró el debate, con los independentistas y Podemos defendiendo la celebración de un referéndum de autodeterminación, frente a PP, PSOE y Ciudadanos.

Pablo Casado (PP), Isabel Rodríguez (PSOE), Íñigo Errejón (Podemos), Juan Carlos Girauta (Ciudadanos), Gabriel Rufián (ERC), Carles Campuzano (Convergència) y Aitor Esteban (PNV) intentaron debatir durante dos horas con la dificultad de los múltiples diálogos cruzados.

Los soberanistas e independentistas mantuvieron como condición indispensable para apoyar a un presidente que se respete el derecho a decidir. Campuzano aseguró que "sin solución a Cataluña difícilmente va a haber Gobierno en España" y Rufián que "hay que dar la voz al pueblo de Cataluña y no habrá apoyo a quienes niegan la plena soberanía del pueblo de Cataluña".

Para el portavoz de ERC, "no se puede traicionar el mandato del pueblo de Cataluña".

Y Esteban condicionó el apoyo a cualquier Gobierno a que se resuelva lo que llama la "agenda vasca" y aseguró que "en España no hay seguridad jurídica porque no están fijadas las competencias exclusivas y es necesario reconocer las diferencias entre las nacionalidades".

Es decir, que sin reconocimiento del derecho a la autodeterminación, ni PP, ni PSOE, los partidos que junto a Ciudadanos se oponen a esa consulta, pueden contar con los votos de nacionalistas e independentistas para completar mayorías.

Errejón intentó anteponer las cuestiones socioeconómicas, pero expresó su respaldo al derecho a decidir que su partido defiende, aunque sostiene que Cataluña debe seguir en España. "Los partidos tradicionales encuentran réditos en el choque de trenes territoriales y se puede construir un espacio diferente, reconociendo el derecho a decidir de cada uno", aseguró el número dos de Podemos.

Rechazo a la consulta

Casado explicó su rechazo a esa consulta, negando la posibilidad de trocear la soberanía nacional. Rodríguez lo dirigió hacia el diálogo para reformar la Constitución, con todas las votaciones necesarias. La candidata socialista reprochó a Rajoy su inmovilismo que, según dijo, "es una fábrica de independentistas".

Para Girauta no se puede "desafiar la legalidad y no se sobrepasará nunca la línea roja de la soberanía". El portavoz de Ciudadanos reprochó a Campuzano la corrupción de la familia Pujol, pero el candidato de Convergencia eludió responder.

El PP ofreció a Ciudadanos y PSOE un acuerdo tras las elecciones que ambos no aceptaron y sugirieron que Mariano Rajoy debe retirarse. La socialista ofreció un Gobierno del cambio con reproches a Podemos por no haber apoyado a Pedro Sánchez y Errejón reiteró el ofrecimiento al PSOE para pactar un Gobierno de coalición. Es decir, la posición que han mantenido durante la campaña.

 En el capítulo de regeneración, la diputada del PSOE utilizó las palabras recientes de Juan Carlos Monedero sobre las órdenes del Gobierno para encarcelar corruptos y acusó a Podemos que querer dominar a los jueces. Para eso esgrimió también la propuesta de acuerdo del partido de Pablo Iglesias en la que hablaba expresamente de afinidad ideológica de jueces. Errejón respondió a la socialistas pidiéndole que se centre en el PP como rival. Y Casado echó mano de Venezuela contra Podemos.

Todos arremetieron contra el PP por los casos de corrupción y por su política de recortes.

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