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Margallo augura un acuerdo al estilo canadiense si hay ‘Brexit’

Exteriores defiende acelerar hacia los Estados Unidos de Europa para "cortar el efecto contagio"

José Manuel García-Margallo, en Valencia, este sábado.
José Manuel García-Margallo, en Valencia, este sábado. EFE

Con las encuestas incapaces de anticipar un ganador claro en el referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea, las hipótesis sobre cómo se articularía el nuevo marco de relaciones en caso de Brexit cobran fuerza. El ministro español de Asuntos Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, ha señalado este lunes que "la más probable es una fórmula similar al acuerdo de libre comercio con Canadá, con una exoneración de aranceles del 99% en los productos que se intercambian". Madrid expresa así a través del ministro una opción muy poco probable a juzgar por los deseos de varias Cancillerías —en especial, la de Francia—, que quieren penalizar a Londres si decide salir de la UE para evitar el efecto contagio hacia países como Suecia, Dinamarca y Holanda.

Las otras dos posibilidades que el ministro ha citado, la de que Reino Unido se integre en el Espacio Económico Europeo —tal y como hicieron Noruega, Islandia y Liechtenstein, y del que ya salió Reino Unido en el pasado— o la de que se firme un acuerdo siguiendo el modelo suizo, son menos factibles para Margallo, dado que no permitirían al país británico un control tan efectivo de la inmigración, el tema que ha monopolizado gran parte de la campaña. "El Brexit respondería al deseo de controlar las fronteras y limitar la libre circulación de personas sin alterar las corrientes de bienes, capitales y servicios, y esa es la fórmula canadiense", ha explicado.

Con el resto de países de la UE como principal destino de sus exportaciones, los partidarios del Brexit han relativizado las consecuencias de su salida del club comunitario apoyándose precisamente en la hipótesis que Margallo ve más probable, que el país conservará su acceso al Mercado Único europeo pese al adiós, una cuestión que no está nada clara. "Si los líderes europeos ya se muestran descontentos con el acceso de Suiza al Mercado Interior, ¿cómo pensar que, tras un portazo, la Unión acepte un acceso sin restricciones del Reino Unido?", señaló en una tribuna publicada en este diario la exministra popular de Asuntos Exteriores Ana Palacio.

Entre los abanderados de restringir su entrada en el mercado único comunitario están pesos pesados de la política europea como el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble. "Dentro es dentro y fuera es fuera" se opuso sin matices en una entrevista en el diario alemán Der Spiegel. "No sería fácil dar acceso al Mercado Único al Reino Unido", coincide Jean-Claude Piris, durante varios lustros al mando de los servicios jurídicos de la UE.

El ministro español está lejos de esa posición y se muestra contrario a que la UE utilice los acuerdos comerciales como instrumento de presión. "No se trata de penalizar, sino de establecer un marco de relaciones diferente", ha argumentado Margallo a su llegada a la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE en Luxemburgo. Sin embargo, si la factura que Bruselas pase a Reino Unido por abandonar los Veintiocho solo tiene una cifra y es cero, la gratuidad del desafío puede alimentar la emulación en otros Estados miembros.

Precisamente uno de los grandes temores en la esfera comunitaria es que la salida de Reino Unido derive en un efecto dominó de países que soliciten celebrar consultas similares. El auge del populismo en Europa, con el líder de la extrema derecha holandesa, Geert Wilders, azuzando el fantasma de una consulta similar en su país —el llamado Nexit— y el avance de movimientos nacionalistas en gran parte del continente, empujan en ese sentido, lo que ha abierto un debate sobre el ritmo al que debe avanzar la integración europea.

Más Europa como receta

La solución para evitar el contagio que propone Margallo no está en consonancia con la corriente que impera entre los principales socios de la UE. "El Gobierno español propone una aceleración en el proceso de integración europea para cortar cualquier contagio. Se necesita una señal de que queremos seguir avanzando hacia los Estados Unidos de Europa", ha defendido. Margallo pone como hoja de ruta el Informe de los Cinco Presidentes presentado el año pasado, que entre otras medidas propone la creación de un sistema europeo de garantía de depósitos y la puesta en marcha de un Tesoro europeo.

"No podemos responder simplemente con más integración. Sería torpe. Mucha gente se preguntaría, con razón, si los políticos no hemos entendido nada", le lleva la contraria Schäuble, que rechaza esa huida hacia adelante y es partidario de ralentizar el avance de la integración en caso de Brexit e incluso si la victoria de la permanencia en la UE es ajustada. "Debemos entender lo ocurrido como un aviso y no seguir como siempre", estima el ministro alemán.

Más allá de las hipótesis sobre qué medidas tomar en caso de la salida británica, el ministro español ha sido tajante al valorar la convocatoria del referéndum por parte del primer ministro conservador, David Cameron. "Sin la menor duda, es un error", ha criticado.

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