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LOMCE

Los padres de la escuela pública piden boicotear la prueba de primaria

La confederación CEAPA reclama a las familias que no lleven a sus hijos a clase ese día

Alumnos del colegio público Josep Maria Jujol de Barcelona.
Alumnos del colegio público Josep Maria Jujol de Barcelona.

La confederación de asociaciones de padres mayoritaria de la escuela pública, CEAPA (con 11.000 colegios asociados) ha pedido a las familias que no lleven a sus hijos a clase los días que se celebre la prueba de evaluación externa de sexto de primaria (11 y 12 años) recogida en la LOMCE y que algunas comunidades autónomas prevén poner en marcha a partir de la próxima semana.

“Algunas de nuestras federaciones, como Galicia, ya están organizando cómo hacerlo durante las pruebas”, explica Jesús Salido, presidente de CEAPA. “Creemos que no llevar a los niños al colegio es la mejor forma de evitar una prueba que no compartimos”, añade.

CEAPA, que representa a más de cuatro millones de familias según sus estimaciones, ya reclamó el curso pasado a los padres que no llevaran a sus hijos a hacer  la prueba de tercero de primaria, la primera de la LOMCE que se puso en marcha.

Por su parte, la principal representante de las escuelas concertadas, CONCAPA, sí está a favor de este examen. “No consideramos que suponga ningún trastorno a los alumnos evaluar la situación en la que se encuentran. Es positivo porque sirve para determinar donde hay que volcar los esfuerzos”, señala Pedro José Caballero, presidente de esta confederación, con 2.000 centros asociados y cerca de tres millones de familias, según sus estimaciones.

La prueba de sexto, obligatoria por ley desde este curso, ha recibido una fuerte contestación desde la mayoría de gobiernos autonómicos. Solo cinco regiones (Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia, Murcia y La Rioja, las gobernadas por el PP) prevén ponerlas en marcha a partir de la próxima semana tal como establece la normativa. Las doce restantes, donde estudian el 71% de los alumnos del último curso de primaria, han articulado distintas alternativas para “minimizar” sus efectos que van desde no aplicarlas a hacer informes con los maestros de los alumnos en lugar de docentes externos.