Pablo Ibar necesita 1,3 millones de dólares para un nuevo juicio

Pablo Ibar, en prisión en Estados Unidos, pide fondos para una "defensa letrada eficaz"

Cándido Ibar, padre de Pablo Ibar, este miércoles en Vitoria.
Cándido Ibar, padre de Pablo Ibar, este miércoles en Vitoria.L. RICO
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Pablo Ibar, el español que lleva 22 años en prisión en Estados Unidos, 16 de ellos en el corredor de la muerte acusado de un triple asesinato en 1994, podría ver cumplido su sueño de someterse a un nuevo juicio en el plazo de cuatro meses, si finalmente el Tribunal Supremo de Florida así lo determina. En ese supuesto, Ibar deberá reunir 1,3 millones de dólares (850.000 euros), principalmente para hacer frente a los gastos de sus abogados. Su familia y la Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar ya han conseguido recaudar 662.894 dólares y esperan recabar la cantidad restante (algo más de 600.000 dólares) en los próximos meses para ofrecer al recluso una "defensa letrada eficaz" y conseguir su "libre absolución".

El Tribunal Supremo de Florida, tras aceptar los recursos de la defensa de Ibar, anuló el pasado 4 de febrero su declaración de culpabilidad y ordenó la celebración de un nuevo juicio, una decisión que ha sido recurrida por el Estado de Florida. En su decisión —adoptada con cuatro votos a favor y tres en contra— los jueces dicen desconfiar de las condiciones en las que se juzgó a Ibar.

Pablo Ibar en una imagen de 2009.
Pablo Ibar en una imagen de 2009.J. WATSON RILEY ((EFE))

Cándido Ibar, padre del preso, ha asegurado que su hijo se encuentra "bien, fuerte, animado y más confiado" tras la última decisión judicial. Pablo Ibar, recién cumplidos los 44 años, lleva media vida entre rejas. Si el Supremo de Florida ratifica su decisión de repetir la vista, Ibar abandonaría el corredor de la muerte y pasaría a una cárcel convencional, a la espera de ser juzgado como acusado de un triple asesinato, según ha explicado este miércoles en Vitoria Andrés Krakenberger, portavoz de la asociación.

El presupuesto para afrontar el juicio ascendería a 1,3 millones de dólares, de los que 1,1 millones irían destinados a pagar las minutas del equipo de abogados y el resto, para costear las pruebas periciales. "La justicia en Estados Unidos es muy cara, con precios muy fuera de la economía normal de una familia", ha afirmado Krakenberger.

Los 662.894 euros que ha conseguido recabar hasta ahora la familia han procedido de aportaciones recibidas de los Gobiernos vascos (50.000 euros anuales), el Ministerio de Asuntos Exteriores (30.000 euros) y la Diputación de Gipuzkoa (8.000 euros). Hasta la fecha, han tenido que hacer frente al pago de 800.000 dólares por los tres recursos interpuestos durante el largo proceso judicial que ha seguido Ibar en Florida.

Krakenberger ha explicado que el letrado Benjamin Waxman seguirá dirigiendo la defensa de Ibar y se contratará a unos abogados especializados en la selección de jurados y en convencer a sus integrantes. "Serán profesionales de reconocido prestigio local, con experiencia en este tipo de juicios", ha añadido.

La familia de Pablo Ibar tiene una mala experiencia con los abogados que han defendido al preso. El primero fue apartado tras sufrir una fuerte dolencia hepática y el que le sustituyó se vio involucrado en un caso de violencia machista, ha indicado Krakenberger. La asociación considera que durante el juicio en el que fue condenado a la pena de muerte no se respetaron sus derechos constitucionales. En el lugar del crimen no aparecieron huellas dactilares de Ibar, ni su ADN coincide con el encontrado en una prenda hallada en el lugar del crimen y que supuestamente le pertenecía. Toda la acusación se basó en las imágenes de un vídeo borroso donde se observa a uno de los perpetradores del crimen con rasgos parecidos a los de Ibar.

Los hechos se remontan a enero de 1994, cuando Casimir Sucharski, propietario de un club de alterne, y Sharon Anderson y Marie Rogers, dos jóvenes modelos de 25 años, fueron acribillados a tiros en casa del primero en Mirarmar, una localidad al norte de Miami. Una cámara que Sucharski tenía en su vivienda grabó todo lo ocurrido. Dos personas entraron a su piso con la cara cubierta, robaron al dueño del local nocturno el dinero que tenía y mataron a las tres personas. Hubo un momento en el que uno de los criminales se quitó una camiseta y fue grabado por la cámara, de baja resolución.

Para conseguir los más de 600.000 dólares que ahora se necesitan la familia de Ibar y la asociación se reunirá primero con las principales instituciones vascas (Gobierno y Parlamento vasco, diputaciones y ayuntamientos) y después hará lo propio con el resto de comunidades autónomas y principales ciudades de España para pedir su colaboración. Habrá, además, una última vía para recaudar fondos, ya que se brindará a la ciudadanía la posibilidad de donar dinero a través de la página web que lleva el nombre de Pablo Ibar.

Sobre la firma

Mikel Ormazabal

Corresponsal de EL PAÍS en el País Vasco, tarea que viene desempeñando durante los últimos 25 años. Se ocupa de la información sobre la actualidad política, económica y cultural vasca. Se licenció en Periodismo por la Universidad de Navarra en 1988. Comenzó su carrera profesional en Radiocadena Española y el diario Deia. Vive en San Sebastián.

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