NEGOCIACIONES PARA LA INVESTIDURA

El PP cree que el Rey no ofrecerá a Rajoy siquiera ir a la investidura

El líder del PSOE cree que el actual presidente debería ir primero a las Cortes pero aceptará el reto si el monarca le hace el encargo

Mariano Rajoy encara la audiencia con el Rey de este martes con la idea de que en esta ocasión no le ofrecerá siquiera la deferencia de acudir al primer pleno de investidura para votar al candidato a la presidencia del Gobierno. Fuentes de la dirección del PP y del Gobierno concluyen que el monarca sabe que Rajoy no tiene los votos suficientes para superar esa prueba y no ven sentido a que reitere esa oferta cuando hay un candidato, el socialista Pedro Sánchez, que suma más apoyos. El líder del PSOE expondrá al Rey que Rajoy debería ir primero pero asumirá esa responsabilidad cuando se la plantee.

En un escenario de nuevo inédito y bloqueado, el rey Felipe VI se enfrenta desde hoy a la fase final de su segunda ronda de contactos con los líderes políticos en la búsqueda de un candidato a la presidencia del Gobierno que quiera someterse al primer pleno de investidura. Siquiera aunque solamente sea, ante la falta aún de un aspirante con los suficientes escaños detrás para salir elegido, para que el calendario empiece a correr hacia los dos meses previstos en la Constitución para repetir las elecciones desde una primera y frustrada votación.

Por ahora no se vislumbra otra alternativa.

Sánchez y Rajoy acudirán este martes a La Zarzuela con sus posiciones enconadas. El líder del PSOE le comentará al Rey su opinión de que debe ser Rajoy como el político más votado en las elecciones del 20-D el primero en someterse a ese pleno. Y, de entrada, no tiene programado avanzar mucho más en esa posición.

La doctrina Trillo sobre las investiduras

En el PP apelan estos días a la doctrina Trillo sobre superar una investidura "si existe una probabilidad" de lograr apoyos con pactos. Lo hacen para sostener que Pedro Sánchez está ahora en esa disposición y no Mariano Rajoy. Fue la sentencia que utilizó el recién elegido presidente del Congreso en 1996 por José María Aznar cuando convocó aquel pleno con solo 156 diputados del PP. La mayoría son 176. El PP suma ahora 123 escaños y en todo caso la abstención de los 40 de Ciudadanos. A los 89 del PSOE agregan 69 de Podemos, dos de Unidad Popular, y hasta los nueve de ERC, los ocho de Democracia i Llibertat y los seis de PNV. En total 183.

Rajoy le repetirá al Rey, como hizo hace algo más de una semana, que aún no tiene los diputados necesarios para ganar esa votación, ni con los 123 parlamentarios propios ni con otros añadidos como las 40 abstenciones de Ciudadanos. En el PP especulan así con que no tendría sentido que el Rey le repitiera el ofrecimiento que le hizo entonces porque ya conoce cuál es la respuesta. Argumentan que no se debe considerar como una presión ese rechazo a presentarse ante las Cortes para un investidura fallida de partida cuando ese formato estaba pensado hasta ahora para, una vez obtenidos los votos, exponer el programa para un nuevo Gobierno. Y ese no es el caso.

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“Es por coherencia”

El encargado de anticipar esa posición fue ayer domingo el vicesecretario de Sectorial del PP, Javier Maroto: “Si no hay modificaciones en los apoyos recibidos no hay razones para cambiar”. Eso sí, Maroto añadió luego que en el PP no conocen aún qué hará el Rey. Fuentes gubernamentales en La Moncloa precisaron más tarde en el mismo sentido que ese criterio no debe entenderse nada más que como una expresión de coherencia: “Nos encantaría tener los votos y escaños para ir a la investidura pero no es el caso y el rey también lo sabe”.

En el PP y en La Moncloa no se atreven a especular sobre lo que tendrá que suceder a partir del martes por la noche cuando Rajoy formalice de nuevo que no puede presentarse.

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Esa llave, como la de una hipotética continuidad de Rajoy gracias a la abstención del PSOE, está también en manos de Sánchez.

El líder socialista no tiene impedimentos para no asumir la responsabilidad de tratar de formar una mayoría parlamentaria si el jefe del Estado le hace el encargo. A pesar de las fuertes objeciones, los recelos e incluso el rechazo de un buen número de dirigentes territoriales del PSOE a establecer acuerdos con Podemos, el comité federal del PSOE celebrado el sábado mantuvo intacto el acuerdo por el cual el proceso de consultas puede empezar. Eso sí, con todo tipo de limitaciones que no se evaluarán hasta que no empiecen y se desarrollen.

Sánchez está así en condiciones de decir sí al Rey y ponerse manos a la obra de inmediato. Pero no habrá atajos, según interlocutores socialistas, y él no se postulará si el jefe del Estado no le propone. En la audiencia del mediodía en La Zarzuela, el líder socialista reiterará que debe ser Rajoy, u otro candidato del PP, el primero. En el PSOE no descartan que Rajoy pueda sorprender con alguna propuesta como ocurrió la semana anterior cuando rechazó el encargo del rey.

Las diferencias en el PSOE son grandes respecto a cómo afrontar y manejar el resultado electoral pero hay unanimidad en no facilitar al PP que gobierne. Ayer lo volvió a recordar el portavoz parlamentario socialista, Antonio Hernando. “Si Rajoy vuelve a decir no al Jefe del Estado, tendrá que apartarse definitivamente de su partido y de la política y Pedro Sánchez asumirá su responsabilidad”. Hernando añadió: “Rajoy tiene 48 horas para decidir si va a pasar a la historia como el presidente más irresponsable de la democracia, si no se atreve debe apartarse definitivamente de la vida política y dejar que otros lo intentemos”.

Sánchez prepara citas

En el PSOE no hay dudas de que Sánchez empezará a desarrollar su agenda horas después de recibir el encargo del Rey, si así se produce. Su primer interlocutor querría que fuera el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. Un acuerdo con Podemos sería deseado por otros muchos dirigentes de su partido como se apreció en las intervenciones en el comité federal.

Las ocho “transformaciones” o reformas progresistas que Sánchez va a proponer (socioeconómicas, de regeneración democrática y la apertura de la reforma de la Constitución) tendrían encaje en los programas de Podemos, PNV, Unidad Popular y Coalición Canaria. Serían de amplio espectro y no solo se inscribirían en la izquierda tradicional. “Hay muchos puntos programáticos en común con Podemos, Ciudadanos, PNV, y otros”, señaló ayer en la Cadena Ser, Meritxell Batet, responsable del programa electoral del PSOE.

Las dificultades para ahormar esa mayoría son de gran calado, pero Pedro Sánchez lo va a intentar. El resultado incierto lo reconoció el líder socialista la pasada semana a algunos de los dirigentes territoriales del PSOE, con los que se reunió individualmente.

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