Villalobos dice que su frase sobre las rastas fue “estúpida e innecesaria”

La vicepresidenta del Congreso asegura que su petición de hace seis días de que los diputados llevaran limpias las rastas para no pegarle piojos fue "una broma" que se ha convertido en "un problema"

La vicepresidenta del Congreso, Celia Villalobos, ha tachado este miércoles de broma "estúpida e innecesaria" su comentario de hace seis días sobre las rastas del diputado de Podemos Alberto Rodríguez y ha asegurado que no se le "ocurriría volver a decirla". Las declaraciones de Villalobos llegan un día después de que Rodríguez dijese en una entrevista con este diario que "hay diferentes peinados y formas de vestir que están reflejando en el Congreso la diversidad de personas que hay en el país" y que para él las rastas son "un peinado como otro cualquiera".

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En declaraciones a Radio Nacional, Villalobos ha recordado, como también dijo cuando gastó la broma, que tiene "sobrinos con rastas" y que a ella eso no le importa. En la misma línea, ha comentado que "la sociedad de hoy es diferente" a la de 1982 —año en el que ella llegó al Congreso— y que "el que haya un señor con rastas en el Congreso" solo significa que "hay mucha gente con rastas en la calle".

Villalobos ha reconocido que las declaraciones en las que afirmaba que no le importa que los diputados lleven rastas si las llevan limpias para que no le peguen piojos, no dejaban de ser "una broma" que para ella se ha convertido en "un problema". "Las cosas que yo digo se magnifican muchísimo", ha lamentado.

Lo que hizo Bescansa está "desfasado"

Preguntada por las críticas de su partido a la diputada de Podemos Carolina Bescansa por haber llevado a su hijo al Congreso, Villalobos ha explicado que no considera que esas críticas hayan sido "duras" y ha subrayado que ella cree que el problema es que es "incómodo" para un niño de "seis meses" estar en la cámara con "400 personas".

La vicepresidenta del Congreso también ha apuntado que entiende lo que ha hecho Bescansa porque lo mismo hizo una compañera suya en los años 80 y ella misma tuvo que llevar un día a una de sus hijas al despacho y meterla en un cajón archivador. Sin embargo, ha argumentado que "hace muchos años no había guarderías" y "los padres no se ocupaban para nada". Lo que hizo Bescansa, ha opinado, "está desfasado en tiempo".

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