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El triunfo de la España sin toros

Los animalistas dan la sorpresa superando a partidos consagrados como UpyD o Bildu

Silvia Barquero, presidenta del partido animalista Pacma.
Silvia Barquero, presidenta del partido animalista Pacma.

Un grupo de personas en bicicleta repartiendo folletos en Almería, vídeos de la candidata circulando por redes sociales y ni un solo mitin en la calle. Así ha sido la campaña del Partido Animalista, la fuerza emergente de la que poco o nada se ha hablado en las últimas semanas, pero que ha terminado siendo una de las grandes sorpresas de la noche electoral. Los 219.181 votos que el Pacma ha obtenido este domingo lo sitúan como el partido más votado de los que no tienen representación en el Congreso. Ha conseguido duplicar sus votos de 2011 y ha superado a formaciones consagradas como Bildu o Coalición Canaria —que, sin embargo, sí han logrado escaño (dos y uno respectivamente)—. Sumando los votos de Unió y UPyD solo alcanzarían a igualar al Pacma.

Como el resto de emergentes, en el partido dicen representar lo nuevo frente a lo viejo y aspiran a cambiar la imagen de España. "No podemos seguir siendo un país de fiesta y siesta en el que no se entienden los festejos sin el maltrato a los animales", explica Silvia Barquero, madrileña de 42 años y presidenta del partido. Su espectacular resultado refleja que España, el país del Toro de la Vega, está también dividido en torno al papel de los animales en la sociedad. "Queremos tener un representante que defienda los animales. Nuestro objetivo no es gobernar, sino obtener representación para defender a los animales en el Congreso. Mientras, somos un acicate para que otros partidos tomen nota del apoyo social". En el Senado el apoyo ha sido aun mayor: 1.034.617 votos.

El animalista es un partido atípico. En sus carteles electorales no aparecen señores con corbata. Hay un caballo, un gato, un mono y un perro y sobre todo mujeres. Porque en eso son también una rareza política: el 75% de sus listas están encabezadas por mujeres. Como buena fuerza emergente, evitan colocarse a la derecha o a la izquierda del tablero político. "Eso lo deben decidir los votantes", afirma Barquero.

Los ejes de su programa son el fin de la tauromaquia y los festejos populares con animales, la prohibición de la caza, la lucha contra el cambio climático y la defensa del sistema público de empleo, de sanidad y de educación. "Queremos acabar con la España profunda que todavía pervive en muchos pueblos", explica Barquero mientras Pulga, una pequeña perrita, se cuela entre las piernas de la presidenta. Quieren también crear una fiscalía general para el maltrato animal y reformar el Código Penal para castigar los delitos contra los animales. Los zoológicos y acuarios también tendrían un nuevo uso como "santuarios de animales" donde se rescate a aquellos que hayan sido abandonados. Cerrarían las granjas peleteras y las de foie-gras y prohibirían la experimentación con animales.

El PSOE pierde el 60% de los votos en la 'casa' del Toro de la Vega

J. J. GÁLVEZ

El PSOE ha sufrido un batacazo mayúsculo en Tordesillas, la localidad donde cada año se celebra el polémico Toro de la Vega. La formación liderada por Pedro Sánchez ha perdido el 60% de los votos en este municipio vallisoletano, donde gobierna precisamente un alcalde socialista. El partido ha pasado de sumar 1.716 papeletas en 2011 (el 32,64% del total) a contabilizar apenas 687 en los comicios celebrados este domingo (13,41%). Un desplome que se produce solo tres meses después de que el secretario general del PSOE prometiera acabar con el festejo medieval.

El PP, que también ha retrocedido ligeramente, ha aguantado mejor la irrupción de los emergentes. Los populares han recabado 2.411 apoyos (47,05%) este domingo, frente a los 2.873 (54,64%) de hace cuatro años. Ciudadanos se cuela, además, como segunda fuerza en el municipio: con 991 votos (19,34%). El portavoz de esta formación en el Parlamento de Castilla y León, Luis Fuentes, ya se mostró partidario de regular el Toro de la Vega, pero no de eliminarlo a través de “la vía de la prohibición”.

Podemos ha recabado el respaldo de 576 vecinos (11,24%). Los votos del partido liderado por Iglesias más los de Sánchez suman menos que los logrados solamente por el PSOE en 2011. Por su parte, Pacma ha conseguido nueve votos en Tordesillas estas elecciones, uno más que hace cuatro años.

Los 15.000 euros que han invertido en la campaña les sitúan como la formación más eficiente del 20-D: cada euro les ha servido para obtener 14 sufragios. El dinero proviene de las donaciones de sus 2.500 afiliados y aseguran que no han contraído créditos con bancos ni se benefician de subvenciones. Es un partido en crecimiento que aspira a acariciar el poder en forma de un diputado en el Congreso o en Bruselas, algo que se percibe en pequeños gestos: la misma candidata responde directamente a las llamadas de la prensa y sirve el café a las visitas en su sede, en el centro de Madrid. El hogar de los animalistas es la mejor metáfora de la tendencia ascendente del partido. En el edificio donde está alojada han pasado por tres oficinas de 20, 40 y 65 metros cuadrados, la actual.

La presidenta del Pacma no olvida el momento en que se produjo su despertar animalista. Siendo una niña, mientras veía la televisión en blanco y negro, le hizo a su madre, que cosía a su lado, una pregunta para la que todavía no encuentra respuesta: "¿Por qué le hacen eso al toro?".

Desde entonces, la trayectoria de Barquero se ha forjado en la calle, en protestas contra el Toro de la Vega, contra las corridas y, en general, contra todo tipo de actos de lo que considera maltrato animal. El precio lo ha pagado en forma de amenazas, que le han obligado a colocar cámaras de seguridad en su propia vivienda. "Eso es muy duro", dice cambiando el tono de voz. Barquero confía en que el impulso de las urnas sirva para iniciar un cambio y se atreve, incluso, a poner fecha de caducidad a las corridas de toros en España: "No veo la prohibición muy lejos. Le doy 20 años".

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