El cura imputado en el ‘caso Romanones’ niega abusos al menor

El padre Román asegura ante el juez que nunca se exhibió desnudo ante el denunciante

El padre Román Martínez, procesado por abuso sexual continuado.
El padre Román Martínez, procesado por abuso sexual continuado.m. zarza

El padre Román Martínez, imputado por supuestos abusos sexuales a un menor en el caso Romanones, ha negado ante el juez haber mantenido relaciones con el antiguo monaguillo que le denunció hace un año. El religioso ha insistido en que nunca se exhibió desnudo ante el menor, que ahora tiene 25 años, es miembro supernumerario del Opus Dei y recibió la llamada del Papa Francisco tras relatarle por carta los supuestos abusos.

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Martínez ha atacado a su denunciante al afirmar que le sorprendió su exposición sobre una sucesión de abusos sexuales y solo le encuentra como explicación “el interés económico”. Con esta comparecencia el titular del Juzgado de Instrucción 4 de Granada, Antonio Moreno, concluye la instrucción después de que la Audiencia archivara las acusaciones contra otros nueve sacerdotes, un seglar y un profesor de Religión, miembros asimismo del clan de los Romanones.

El religioso ha expresado su “absoluta” disconformidad con el auto de procesamiento dictado hace 15 días y ha explicado que sentía “un amor fraterno” por el denunciante. "No hay más, lo hago con cualquiera", ha matizado el sacerdote, que ha añadido que habitualmente no hablaba sobre sexualidad abiertamente y que solo comentaban esporádicamente alguna noticia sobre esta materia. Martínez afronta una posible condena entre cuatro y 10 años de cárcel por este caso.

Esta declaración llega después del auto de procesamiento, en el que el juez apreciaba “indicios racionales” de un abuso sexual continuado entre 2004 y 2007. Mientras que el juez no ha preguntado, el fiscal solo ha formulado una pregunta: si en algún momento pudo ver al denunciante desnudo. “Jamás”, ha replicado el religioso.

Sin embargo, el padre Román ha admitido que el denunciante acudía “ocasionalmente” cuando tenía entre 15 y 16 años a la casa en la urbanización Los Pinillos de Cenes de la Vega (Granada), donde se reunía el clan y donde según el juez "ocurrieron los hechos más graves y relevantes penalmente". Martínez ha matizado que el menor dormía en la "planta de arriba" en la "habitación que quedaba libre" y ha negado que allí se guardara ropa del joven. El juez detalla varios episodios sexuales del imputado contra el menor, que padeció en consecuencia un gran estado de ansiedad, "llegando a sufrir amenazas verbales en el sentido de que si no vivía la sexualidad con claridad de miras tendría que dejar el grupo".

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Preguntado sobre la carta que el Arzobispado de Granada remitió al Vaticano describiendo al grupo de sacerdotes y laicos liderado por el padre Román como "un grupo compacto, hermético", el acusado ha señalado que no ha tenido "noticias exactas" del documento, aunque ha descartado que existieran "tensiones" ni "enfrentamientos" en este sentido.

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