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Interior amplía a toda la sociedad su red de informadores antiyihadistas

El plan 'Stop Radicalismos' incluye un teléfono, una aplicación móvil y la creación de grupos locales por distritos y municipios formados por policías y colectivos de musulmanes

Detención de supuestos miembros de una captación de yihadistas en Granollers (Cataluña) Ampliar foto
Detención de supuestos miembros de una captación de yihadistas en Granollers (Cataluña).

Habrá un número de teléfono (900822066), una aplicación de móvil en AlertCops, una página web (www.stop-radicalismos.es) y grupos locales en municipios y en distritos —en el caso de las ciudades más grandes— integrados por policías o guardias civiles (en su caso) y por miembros o representantes de colectivos de musulmanes y otros agentes sociales. El ministerio del Interior, a través del CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado), pondrá en marcha a partir de la semana que viene un plan que han dado llamar “Stop Radicalismos” y que básicamente está dirigido a la lucha antiyihadista, aunque está pensado para “cualquier tipo de radicalismo violento”. Esta misma mañana el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se lo presentará a sus homólogos en Bruselas.

La estrategia que subyace a este “plan integral” es la de convertir en potenciales informadores a toda la sociedad civil, ampliar al máximo la red de confidentes y "chivatos", convertir a todo el mundo en cómplice de la lucha antiyihadista. Todos seremos vigilantes y vigilados. “Por ejemplo, si alguien, un profesor, un vecino, observa que alguna persona está visitando páginas con contenido yihadista de manera asidua, podrá llamar la atención de alguna de esas formas”, señalan fuentes de la lucha antiterrorista. “Pueden dar a conocer cualquier tipo de incidencia que observen y que pueda afectar a la convivencia en su entorno”, añaden.

El objetivo es detectar cualquier síntoma de radicalización violenta allá donde pueda producirse, haciendo especial hincapié en los “colectivos vulnerables”, especialmente asociaciones de musulmanes integradas en el plan y “todos los colectivos susceptibles de radicalización”.

“Se trata de reproducir lo que ya existe a escala nacional, a escala local”, explican en Interior, que señala que el plan integra a 12 ministerios y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), además de incluir a la Federación Española de Municipios y Provincias, la Fundación de víctimas Pluralismo y Convivencia, Instituciones académicas y universitarias, la Comisión Islámica y colectivos sociales. “Está pensado para detectar la posible radicalización en el entorno, en el día a día, en la calle”. Es la antesala de la lucha contra el terrorismo. La sociedad civil y los agentes sociales serán las vías de infiltración e Interior pone los canales de información.

El teléfono, que posteriormente se cambiará por uno de tres cifras para evitar que aparezca en la factura, y la aplicación de móvil —que obliga a registrarse y por tanto la alerta nunca será anónima— empezarán a funcionar desde la semana que viene. No se trata de denuncias, “pero cabe la posibilidad de que se realicen”, señalan las mismas fuentes. Los grupos locales, con una serie de experiencias piloto ya en marcha, están en pleno desarrollo y aún se desconoce cuántos habrá, qué colectivos los integrarán y con que frecuencias se reunirán e informarán esas “comisiones permanentes”. Pero se calcula que el plan estará funcionando a pleno rendimiento a partir de principios del año próximo. Toda la información irá a parar al CITCO, que analizará y coordinará los datos y referencias para posibles actuaciones. Y dos veces al año presentará un informe de balance.

Mensajes y vídeos: La contranarrativa

En paralelo se desarrollará toda una campaña de mensajes, en formato vídeo, imágenes y texto, para combatir al potente aparato propagandístico del Estado Islámico. “Se trata de contrarrestar ese discurso que cala en algunos colectivos con otro que muestre la verdadera cara del ISIS”, explican. Para ello no se descarta emplear a personas que hayan viajado a Siria y darle, como en el caso del terrorismo etarra, voz a las víctimas, que son las que pueden tener un mensaje más potente, aseguran las mismas fuentes. En primer lugar, se difundirán por los canales oficiales: “ Desde el propio ministerio del Interior y de las cuentas de la Policía y la Guardia Civil”, con el eco de los medios de comunicación.

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