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“Me gusta la presión, soy mucho mejor con ella”

Pedro Sánchez, que en 16 meses ha pasado de diputado raso a secretario general del PSOE y aspirar a La Moncloa, reivindica en el programa 'En la tuya o en la mía' el esfuerzo detrás de su progresión meteórica: "He llegado adonde estoy porque me lo he currado"

Pedro Sánchez en el programa de Bertín Osborne Ampliar foto
Pedro Sánchez en el programa de Bertín Osborne.

Los años que dedicó a la competición amateur del baloncesto, su crianza en las categorías inferiores del Estudiantes y una familia made in PSOE, marcaron la experiencia vital de Pedro Sánchez. Y determinaron el gen competitivo del secretario general de los socialistas y candidato a la presidencia del Gobierno en las elecciones del 20 de diciembre. "Me gusta la presión, soy mucho mejor con ella. Llevo bien el nivel de exigencia que tenemos los políticos", ha explicado el dirigente socialista, el invitado de esta noche en En la tuya o en la mía, un formato de entrevista que presenta Bertín Osborne en Televisión Española.

El aspirante a La Moncloa, criticado cuando hace un año acudió a programas como El Hormiguero o Planeta Calleja, donde mostró su lado más personal lanzando a canasta, haciendo rappel en un molino eólico o escalando una montaña, opción que combina política y entretenimiento y que han terminando imitando el resto de líderes de los partidos políticos —Mariano Rajoy es la gran excepción, aunque anoche se estrenó como comentarista deportivo—, afronta su primera campaña electoral con la "determinación" que le convirtió en el primer secretario general del PSOE elegido en primarias por las bases del partido. "He abierto el camino de mostrar el lado más humano de los políticos, su lado más normal. Era muy necesario, porque en los últimos años lo que ha habido es un alejamiento de los ciudadanos respecto de los políticos... Oye, que yo he sufrido el paro. Que he sido autónomo. Que he sido profesor universitario. No somos diferentes a la gente normal", ha recalcado.

La vida ha llevado a Sánchez de diputado raso a a dirigir, en menos de un año y medio, el partido que fundó Pablo Iglesias. Ante quienes les restan credibilidad refiriéndose a él como Pedro El Guapo o Pedro El Breve, el dirigente socialista apela al esfuerzo: "En la vida como en la política hay que ser determinado. He llegado adonde estoy porque me lo he currado".

El candidato a presidir el Gobierno de España estudió Económicas y Empresariales. "Cuando terminé la carrera me di cuenta que me tiraba mucho la política. Empece a trabajar en una asesoría fiscal y no me gustaba...  Era el año 95, y un amigo de un amigo de mi padre me dijo que si quería entender el mundo me tenía que ir a Bruselas. Ahora parece que es evidente... Fui y estuve dos años y medio viviendo allí", ha desgranado Sánchez, que hizo un máster en francés en la capital de la Unión Europea que le costó 80.000 pesetas de la época.

Después vivió en Sarajevo cosa de un año. Allí, siendo asesor, vio "la poca distancia entre el que decide y el que asesora. Y decidí que yo quería ser de los que tomaban las decisiones". Tras rechazar una oferta para trabajar con Naciones Unidas en la excolonia portuguesa de Timor Oriental, volvió a España, donde estuvo entre tres y cuatro meses en paro hasta que entró a trabajar en la OCU. Al poco ya se había sumergido en la política española. En el PSOE en el que militaban sus padres.

Cuando se echó a la carretera a hacer las primarias del PSOE, lo hizo con "dos o tres camisas" y una fe ciega. Poco antes había regresado a la política, en 2012, tras quedarse fuera de la lista al Congreso en las generales de 2011. Su reenganche se produjo cuando relevó a la diputada Cristina Narbona. "Antes de eso, me quedé fuera, y me puse a echar curriculums. No me contestaron muchas empresas, pero encontré un proyecto en un consorcio europeo y estuve un año trabajando en el sector privado", ha explicado Sánchez.

Con dos hijas —Ainhoa, de 10 años, y Carlota, de 8—, lo "más duro" para el secretario general del PSOE es no darle un beso a sus crías al llegar tarde a casa. Más que los dardos internos en el partido o la intensidad de la precampaña electoral, marcada por el desafío secesionista en Cataluña y los atentados yihadistas en París. "Llegan unos, que encima son minoría, y dicen que se quieren ir. ¿Y adónde se quieren ir? Azaña decía que la independencia no te trae la libertad", ha observado sobre el órdago independentista que encabeza Artur Mas. Ante la amenaza terrorista, su remedio es la "unidad y normalidad".

Para relajarse, al candidato del PSOE le gusta pintar. A poder ser, caricaturas. "Dibujo bien, eh. En la política, aunque parezca mentira, hay gente creativa", ha bromeado. Como leitmotiv, Sánchez ha apelado a la "buena política" frente a la "nueva política" que PP y PSOE identifican con Ciudadanos y Podemos.

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