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El Papa pide abrir juicio canónico por abuso sexual en un colegio de Bizkaia

La familia de un menor denunció en 2013 un caso de pederastia en un centro del Opus Dei

Imagen de la carta que el Papa Francisco envió a los padres del niño que sufrió abusos en un colegio de Bizkaia.  EFE Ampliar foto
Imagen de la carta que el Papa Francisco envió a los padres del niño que sufrió abusos en un colegio de Bizkaia. / EFE EFE

El Papa Francisco ha ordenado instruir un juicio canónico al profesor y a un colegio del Opus Dei en Leioa (Bizkaia) por un presunto abuso sexual a un alumno que tenía 12 años en el curso 2008-2009, cuando se cometieron los hechos denunciados por la familia.

El pontífice remitió en diciembre del año pasado una breve carta manuscrita a la familia del joven en la que les transmite su "cercanía" y les comunica su decisión de investigar el supuesto caso de pederastia en el colegio Gaztelueta en el que podría estar implicado un profesor del centro. "Hoy mismo envío la documentación a la Congregación para la Doctrina de la Fe para que instruyan el juicio canónico al educador y al colegio pero sin molestar al chico", explica Francisco en la misiva que ha publicado este viernes El Mundo.

"Todo lo que venga del Santo Padre será muy bien atendido"

El director del colegio Gaztelueta, Imanol Goyarrola, ha publicado en la web del centro un escrito de cinco puntos en los que asegura no tener “ninguna noticia” de las conclusiones de la investigación ordenada por el Papa Francisco del supuesto caso de abusos sexuales a un alumno cuando tenía 12 años.

“Todo lo que venga del Santo Padre será muy bien atendido”, asegura el director, quien añade que el Papa “es una persona muy querida y admirada en el colegio y tenemos el mayor interés en secundar sus indicaciones”.

El responsable del colegio Gaztelueta, ubicado en Leioa (Bizkaia) y del Opus Dei, sostiene que si alguno de los hechos que ha denunciado la familia de la víctima se demuestra que son ciertos “merecería uan condena total” del colegio. “Junto a la familia, somos los primeros interesados en que se esclarezca toda la verdad”.

Reitera su “cercanía” con al familia y el “compromiso de llegar a la verdad” tras reconocer que hiso “muy doloroso el sufrimiento” padecido por el antiguo alumno y sus familiares.

Goyarrola recuerda que el colegio ha colaborado en todos los procedimientos abiertos a partir de octubre de 2011, cuando la familia del entonces menor denunció el presunto caso de pederastia ante Educación y en la Fiscalía de Menores. “Todas las instancias concluyeron que no había elementos suficientes para mantener la acusación contra el profesor y archivaron el caso”, asegura.

El colegio ha querido ser “especialmente prudente” en respetar la presunción de inocencia del antiguo profesor acusado, quien “ha colaborado con las autoridades”, dice el director del colegio en su escrito, y “ha manifestado su deseo de poder defenderse ante los tribunales de unos hechos que considera completamente falsos”.

Esta misma semana, Francisco comunicó a los obispos durante su visita a Estados Unidos que Les “los crímenes, los pecados de abusos sexuales a menores, no pueden ser mantenidos en secreto durante más tiempo”

Los presuntos abusos sexuales por parte del profesor J.M.M.S.se cometieron en los cursos 2008-09 y 2009-10, cuando el menor cursaba primer y segundo curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y tenía 12-13 años, según la denuncia que hicieron pública los padres en enero de 2013.

La familia remitió entonces un comunicado en el que confirmaba la "tragedia personal" que estaban viviendo por el "presunto acoso y abuso sexual durante la estancia [de la víctima] en Gaztelueta. Criticaron la "actitud en todo momento grotesca, intemperante y negligente del director" del centro, "impropia de un colegio que hace de los valores cristianos su santo y seña".

Los padres del adolescente relataron que el profesor citaba al menor en su despacho durante "cuatro o cinco veces por semana", a puerta cerrada y con las persianas echadas. Según el testimonio del menor, el docente, durante sesiones que solían durar unos 50 minutos, le mostraba fotos de chicas desnudas y le sometía a tocamientos.

Pusieron estos hechos en conocimiento de la dirección del centro a mediados de 2011, cuando el menor se negó a ir a la escuela y se encontraba en un estado de "extrema gravedad". Precisamente, ese año el profesor acusado comenzó un programa de formación en el extranjero y, a su vuelta, comunicó su decisión de abandonar el centro educativo.

Los hechos fueron puestos en conocimiento de la Inspección de Educación del Gobierno vasco en octubre de 2011 y de la Fiscalía de Menores. El Ministerio Público abrió una investigación, si bien archivó las mismas tras citar a declarar a los padres.

La familia decidió escribir al Papa Francisco y relatarle los abusos sexuales que había sufrido su hijo en el colegio religioso Gaztelueta. En una tarjeta fechada en diciembre de 2014 en la Ciudad del Vaticano, el Papa reconoce que "es muy dura la cruz" que deben llevar por esos hechos, y pide "al Señor" que les ayude "a llevarla". La tarjeta del Papa termina deseando a la familia "un santo y esperanzador 2015".

La familia de la víctima ha esperado a que fuera mayor de edad y ha presentado una querella criminal en un juzgado de Getxo, según han confirmado fuentes jurídicas, que se acompaña con la carta remitida por el Papa Francisco.

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