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El Rey busca no excluir a Mas de sus relaciones institucionales

Santamaría intentó minimizar la cita presentándola como un acto habitual en el funcionamiento del Estado

El Rey Felipe VI recibe al Presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.
El Rey Felipe VI recibe al Presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.

El rey Felipe VI recibió ayer en la Zarzuela al presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, mientras avanza el plan soberanista hacia las elecciones autonómicas del 27 de septiembre. La reunión pretende dejar clara la intención del Rey de preservar las relaciones institucionales del jefe del Estado con todos los presidentes autonómicos, sin excluir a Mas. El Gobierno, a través de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, intentó minimizar la cita presentándola como un acto habitual en el funcionamiento del Estado, mientras que la Generalitat destacó que no se trató de una charla protocolaria.

El Rey tiene voluntad de no excluir a Mas de las relaciones entre el jefe del Estado y el resto de responsables institucionales. Por eso, Felipe VI recibió ayer en La Zarzuela al presidente de la Generalitat de Cataluña, en un momento de especial tensión por el proceso soberanista impulsado por Mas. Fuentes conocedoras de la reunión explican que el monarca pretende preservar las instituciones y mantenerse donde le sitúa la Constitución y donde le corresponde como jefe de Estado. Según esta versión, la función del Rey no es excluir, sancionar o denunciar comportamientos, aunque sí defender la unidad de España y la permanencia de la nación.

A la entrada de la reunión, Mas se limitó a decir a los periodistas: “No comment. Yo vengo en son de paz”. Tampoco a la salida quiso hacer declaraciones.

El Rey considera que no hay razón ni motivo para no recibir a Mas como hace con el resto de presidentes autonómicos. Más allá de esa actuación institucional, entiende que la política corresponde a otras instancias, como el Gobierno. Con esa tesis se sostiene que Mas es una autoridad del Estado, más allá de cómo se comporte con sus decisiones.

"Yo vengo en son de paz", dijo el presidente Artur Mas

a los periodistas

Para el Gobierno fue una entrevista más del jefe del Estado con otro de los presidentes autonómicos. Para la Generalitat la propia duración del encuentro, 75 minutos, indica que “no se trató de una conversación meramente protocolaria”. El Gobierno y la Casa del Rey destacaron la normalidad institucional en este tipo de entrevistas.

Felipe VI inició esta ronda ya antes de los comicios autonómicos del 24 de mayo al recibir entonces a los presidentes de Madrid, Ignacio González, y de Euskadi, Íñigo Urkullu. La tanda de encuentros continuó con la nueva presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, y luego con los presidentes de Galicia, Andalucía, la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Extremadura y están cerradas ya para la semana que viene las charlas con los responsables de Ceuta, Melilla, Murcia, Cantabria, Aragón y Castilla y León. Quedan pendientes por fijar las de los presidentes autonómicos que aún no han tomado posesión del cargo, como el asturiano Javier Fernández.

Contactos

Felipe VI pretende culminar antes de las vacaciones todos los contactos con los presidentes autonómicos, como uno de los escalones fundamentales de los poderes del Estado.

El Gobierno intentó minimizar la importancia de ese encuentro al enmarcarlo en un ambiente de supuesta normalidad: “Esta agenda nos recuerda a todos cómo son las cosas en España: hay un jefe del Estado que periódicamente recibe a los presidentes de las comunidades autónomas y esto sirve de recordatorio del papel de cada uno. Mas es el presidente de una comunidad autónoma, que se presenta a unas elecciones autonómicas, por cierto las terceras en cinco años, y cada vez con menos apoyos de votos y de personas en su coalición”, recitó Soraya Sáenz de Santamaría.

El Gobierno tiene todo preparado para recurrir al Tribunal Constitucional

La vicepresidenta añadió que el Rey y Mas cumplieron así sus deberes constitucionales y agregó que el Gobierno lo hará también si el Ejecutivo o el Parlamento catalán intentan promover alguna iniciativa que desborde sus competencias legales y la Constitución en la convocatoria del 27 de septiembre o con cualquier otro decreto o norma. El Gobierno tiene todo preparado para recurrir al Tribunal Constitucional.

Cuando los periodistas le preguntaron a Mas si la próxima vez volvería a La Zarzuela como jefe de un presunto Estado catalán fue cuando afirmó: “Yo vengo en son de paz”. Cuando sus asesores comprobaron la actitud del Ejecutivo se ciñeron a valorar la duración de la cita (que Zarzuela precisó que es similar a las de los demás presidentes) y que el trato fue “correcto y cordial” pese a que el Rey se mantuvo bastante serio.