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Campaña desesperada por el voto en blanco en Albiztur, Gipuzkoa

Los jóvenes de Albiztur se movilizan para impedir que el PSE o el PP gobiernen el municipio guipuzcoano

En Albiztur, un pequeño municipio guipuzcoano donde probablemente se coman las mejores alubias de Tolosa, se ha armado la marimorena porque los vecinos se han dado cuenta de que en las elecciones del 24 de mayo solo se podrá votar al PSE-EE o al PP. Esta pequeña localidad (320 habitantes), rural y muy euskaldun –está a los pies del monte Ernio, a solo 30 kilómetros de San Sebastián-, no conocía un hecho así porque siempre había concurrido, y ganado, alguna candidatura vecinal, “del pueblo”, como dicen ellos.

Hace cuatro años, de un total de 162 sufragios emitidos, los socialistas consiguieron nueve votos y solamente uno los populares. Esos diez votos serían ahora suficientes y permitirían a estas formaciones copar los siete escaños del Ayuntamiento y gobernar un municipio donde no tienen ningún tipo de implantación.

Jóvenes del pueblo han dado el toque de queda. Quieren evitar que “gente de fuera” tome las riendas del consistorio. Han puesto en marcha una campaña desesperada por el voto en blanco. Primero por whatsapp y después con el buzoneo de una “nota informativa”, llaman al vecindario a acudir a las urnas a votar en blanco, con la finalidad de que el PSE y el PP no consigan el 5% de los votos válidos. De ese modo, provocarían la creación de una gestora.

Si socialistas y populares repiten los resultados que acostumbran en todas las elecciones en este municipio (el PSE oscila entre siete y nueve votos; el PP, entre cero y uno), necesitan movilizar a alrededor de 170 votantes en blanco. “No representan a la mayoría de este pueblo”, opinan.

Gregorio Iraola es el alcalde en funciones. Encabezó en 2007 la lista de Aralar (ahora en EH Bildu) y recibió 117 votos. No se presenta a la reelección y tampoco quiere hacer declaraciones. “Además de uno del pueblo, yo llevo la mochila de alcalde. Me debo a todos; no puedo tomar partido por unos u otros”, declara a este diario.

En esta ocasión no se ha conformado ninguna candidatura vecinal, ni la izquierda abertzale ha conseguido reunir a siete voluntarios para lanzar la suya. “La gente está muy desanimada con la política. Hay un malestar generalizado en el pueblo y no ha sido posible”, admite Peio Galvez, coordinador de la campaña de EH Bildu en Gipuzkoa.