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ANÁLISIS

El sistema solar de Rajoy

El modelo de poder del presidente del Gobierno es como el de una estrella en torno a la cual giran los planetas

El sistema solar de Rajoy pulsa en la foto

Las estrellas, como el Sol, son cuerpos celestes que emiten luz propia. Este enunciado es básico para entender el sistema solar, pero también para comprender el modelo de poder de Mariano Rajoy: él es el único que brilla por sí solo y alrededor de él giran los planetas y satélites en una órbita elíptica por la cual puedes estar más cerca o más lejos del líder, o incluso desaparecer o convertirte en un agujero negro.

Hoy por hoy, en el sistema solar del presidente solo se mantiene estable a la misma distancia, como un pequeño planeta oculto con órbita redonda, Pedro Arriola, su sociólogo de cabecera. Los demás intentan aprovechar la cercanía de su giro para recibir su luz e intentar influir sobre él. Pero se mueven a demasiada velocidad para mantener el poder; pasan a su lado como un suspiro queriendo llamar su atención y en seguida ven que hay otro, u otra, recibiendo la luz y el calor del Sol. Además, acercarse más de la cuenta supone abrasarse.

El sistema solar tiene una estrella (el Sol), ocho planetas (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), cinco planetas enanos, 400 satélites, más de medio millón de planetas menores y 3.153 cometas. Los ocho grandes planetas se dividen en dos grupos: los más cercanos, pequeños y terrestres, formados por roca y metal; y los más lejanos, grandes y gaseosos, formados por helio, hidrógeno, amoniaco o metanol. En el sistema solar de Rajoy, los planetas más cercanos están representados por Ana Pastor (Mercurio), Soraya Sáenz de Santamaría (Venus), María Dolores de Cospedal (la Tierra, con su satélite, la Luna, protagonizado por Carlos Floriano) y Alberto Núñez Feijóo (Marte).

Ese es el grupo que supuestamente está más cercano al presidente del Gobierno, pero en los últimos meses el giro en torno al Sol ha sufrido algunos movimientos extraños, provocado por explosiones no controladas que buscaban sacar de la órbita solar a dos de las personas aparentemente más influyentes: María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría. Fruto de esos enfrentamientos (que por primera vez se han producido de cara al público, con declaraciones incluidas), ha perdido fuerza la vicepresidenta del Gobierno, que hasta las elecciones andaluzas tenía un enorme poder en el Ejecutivo y una gran influencia sobre Rajoy.

Algunos de sus enemigos en el Partido Popular y en el Gobierno comentan estos días que “Mariano y Soraya no se hablan desde hace semanas”, pero parece que no es para tanto. Sencillamente, la vicepresidenta cabalga sobre el planeta Venus que está en una fase orbital más lejana del Sol, mientras que Mercurio (Pastor), la Tierra (Cospedal) y Marte (Feijóo) están más cerca del centro de la elipse. El 24 de mayo se pueden romper las leyes del cosmos y estos cuatro planetas pueden cambiar de posición dependiendo de lo que suceda en las citas electorales. Quien tiene más riesgo de salirse de su órbita es, sin duda, el planeta Tierra.

El segundo grupo de planetas que giran en torno al Sol son grandes, pero gaseosos. Júpiter y Saturno son los más grandes, y cada uno tiene un satélite adosado. En el sistema de Rajoy, Júpiter es Javier Arenas (con Ganímedes, Esteban González Pons, de satélite) y Saturno, Esperanza Aguirre (con Ignacio González como satélite Titán, aunque claramente en situación de eclipse). Estos dos grandes planetas se desplazan estos días lejos del Sol, aunque su tamaño les permite aprovechar cada paso por la zona corta de la elipse para dejar su sello. En Génova se dice, además, que Saturno siempre ha querido ser el Sol.

Urano y Neptuno son gigantes helados. Son los planetas más lejanos al Sol, pero en el sistema solar de Rajoy mantienen una influencia destacada a pesar de la distancia. Serían José Manuel García-Margallo y Miguel Arias Cañete, pesos pesados del partido que saben influir desde su lejanía sobre el presidente y que, a su vez, influyen sobre otros ministros del Gobierno y barones del partido; forman parte del llamado G8, junto a los ministros Ana Pastor, Jorge Fernández, José Manuel Soria, José Ignacio Wert, Isabel García Tejerina y Rafael Catalá. Son valores seguros que dejan al presidente tranquilo porque siempre han mostrado lealtad.

Entre los planetas enanos hay uno que estuvo muchos años catalogado como grande, Plutón, pero la ciencia decidió hace algunos años que no era lo suficientemente grande. En el sistema solar de Rajoy, no hay duda de que Plutón es Alberto Ruiz-Gallardón, un político que ha jugado papeles importantes en el Partido Popular, que ha aprovechado sus movimientos orbitales para acercarse al Sol y que acabó abrasado por sus llamaradas.

Pero hay otra estrella que nadie sabe qué posición tendrá en el cosmos posterior al 24 de mayo. Se trata del antiguo Sol, José María Aznar, que cedió su fuego a Mariano Rajoy hace ya 11 años, pero se mantiene a la espera dentro del sistema solar, sabiendo que algunos de los planetas mayores (y muchos satélites) estarían dispuestos a girar en torno a su órbita en caso de necesidad.

El resto son satélites que buscan su momento o cometas que aparecen y desaparecen a mucha velocidad. Allí están el resto de los ministros del Gobierno (con Alfonso Alonso opositando a convertirse en planeta mayor) y los más destacados barones territoriales: José Antonio Monago, Ramón Luis Valcárcel, Luisa Fernanda Rudí, Alberto Fabra, Pedro Sanz o Juan Vicente Herrera. El lunes 25 de mayo veremos cómo queda el sistema solar de Rajoy y si hay algún planeta que se atreva a jugar a ser el Sol.

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