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La reforma de las carreras rebela otra vez a la oposición contra Wert

La mayoría de los partidos exigen la retirada del proyecto, como ocurrió con la LOMCE

El ministro José Ignacio Wert.
El ministro José Ignacio Wert.

Los grandes cambios educativos del Gobierno del PP suelen alcanzar el consenso, pero a la contra. El grueso de la oposición ha votado este jueves en el Congreso de los Diputados la retirada del decreto que permite acortar las carreras universitarias a tres años y amplía los másteres de dos años frente al modelo actual de grados de cuatro años. PSOE, Izquierda Plural, UPyD, Foro de Asturias, PNV, Amaiur y BNG han respaldado esa retirada. CiU y ERC se han abstenido y solo el PP, con mayoría en la cámara, ha evitado que prospere la moción promovida por los socialistas.

El decreto de las carreras, que se aprobó en enero y permite a las universidades adherirse de forma voluntaria y sin fecha de inicio, ha suscitado el rechazo de la conferencia de rectores (que aprobó una moratoria de dos años) y del Consejo de Estado, que pidió que el cambio se hiciera con consenso y afeó las prisas al ministerio.

En julio de 2013, diez grupos políticos firmaron para derogar la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) o ley Wert, un acuerdo que aún sigue vigente. UPyD y los dos diputados de UPN y Foro Asturiano se quedaron fuera de aquel acuerdo.

El segundo gran cambio educativo de la legislatura vuelve a despertar el rechazo generalizado de la oposición. Para Angelina Costa, diputada del PSOE y defensora de la moción para tumbar el decreto en el Congreso, el cambio sirve para "poner una alfombra a las universidades privadas, que nacen como setas y algunas con calidad muy discutible", según señaló durante la sesión del debate de este miércoles.

La diputada popular Sandra Moneo defiende el decreto recordando que los propios rectores reclamaron una “posición más flexible” cuando se implantó en España el modelo de cuatro años de grado en 2007, frente al generalizado modelo mixto de la mayoría de los países europeos. Moneo rechaza que los títulos españoles “se vayan a devaluar” con un año menos.

Carlos Martínez Gorriarán (UPyD) defiende que "perjudica a la unidad del sistema educativo si cada universidad va a hacer lo que le parezca" y que con esta reforma habrá “títulos de primera, de segunda y de tercera".

CiU, que se ha abstenido, defiende que el sistema flexible es “necesario para Cataluña”. “El problema no son los grados de tres años, son las formas”, según el diputado catalán Martí Barberà. Algunas universidades catalanas pondrán en marcha los primeros grados de tres años a partir de 2016, un año antes de lo que acordaron en la conferencia de rectores.

Varios diputados, como Teresa Jordà (ERC), subrayan el “encarecimiento” que supone este modelo. El precio que pagan los estudiantes por un año de máster es, de media, el doble que el de un curso de grado. El equipo de Wert defiende que las familias ahorrarán hasta 150 millones de euros si todas las carreras se acortan y estudian un año menos de título. Para Isabel Sánchez Robles (PNV) se trata de una “pura y dura operación de reducción de costes” pero para la Administración.

María Caridad García Álvarez (Izquierda Plural), rechaza, como la conferencia de rectores, que el nuevo modelo se apruebe sin haber evaluado el sistema actual, cuyos primeros graduados terminaron de forma generalizada el curso pasado. “Sin haberlo evaluado el señor ministro ha decidido que ha fracasado”, señaló.