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Malestar con Pedro Sánchez en el entorno de Zapatero

Se reafirma en igualar el pago de la deuda y la garantía de la financiación de servicios

Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados. Ampliar foto
Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados.

La decisión del líder del PSOE, Pedro Sánchez, de reformar el artículo 135 de la Constitución para “complementar” el cambio que propició el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero junto al PP, entonces en la oposición, ha abierto entre los socialistas un vivo debate, no exento de tensión. La mayoría está a favor de esa reforma, aunque en el entorno del expresidente Zapatero se habla de “insolidaridad” por parte de la nueva mayoría socialista. “Sabía que una decisión como la que tomé iba a crear algún malestar, pero responderé con una sonrisa”, dijo Zapatero al conocer que Pedro Sánchez quería “modificar” su reforma.

El texto vigente establece que todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria y el Estado y las comunidades autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados miembros. Además, con esa modificación se estableció que el pago de la deuda era la prioridad, salvo en situaciones excepcionales o de especial urgencia. “Ha sido un error”. “Rectificar es de sabios”. Estas apreciaciones del líder del PSOE han soliviantado a quienes acompañaron a Zapatero en esa decisión, tanto a quienes estaban convencidos de lo que hicieron como los que estuvieron en contra aunque acataron.

A medida que pasan las horas el equipo de Sánchez ajusta su propuesta para evitar equívocos. El exministro Miguel Sebastián ha respondido en términos críticos: “El PSOE ha vuelto a sorprender al renegar de una reforma que su propio grupo propuso y votó hace tres años”, ha escrito en El Mundo, junto al exdirector de la Oficina Económica de Presidencia Javier Vallés y una treintena de profesores y economistas. Los firmantes reconocen que no les gustó el procedimiento “por su rapidez” y por la ausencia de un debate sosegado, pero se muestran comprensivos por la situación que vivía España con “el vapuleo de los mercados ante la entonces pasividad del Banco Central Europeo”.

Matices al 135

  • Los socialistas se alejarán casi por completo del contenido de la iniciativa de Izquierda Plural cuya toma en consideración votaron el martes. El PSOE defenderá la suya en el mes de febrero. En ella se verá que no hacen tabla rasa de lo que hizo Zapatero sino que añaden otro artículo. La propuesta incluirá una cláusula de garantía de financiación para partidas sociales concretas.
  • No hay discrepancia en el PSOE sobre la modificación que va a hacer Pedro Sánchez, pero sí ha levantado suspicacias en el entorno del anterior presidente del Gobierno haber calificado de “error” lo que hizo y la necesidad de “rectificar”.
  • El equipo de Sánchez sí discrepa de haber incluido en el 135 el pago de la deuda “como prioridad absoluta”.

Algunas de las apreciaciones de los firmantes, militantes y simpatizantes del PSOE son compartidas por el responsable de Economía del partido, Manuel de la Rocha Vázquez, y aclara que no quiere polemizar con nadie del PSOE: “Nosotros no hacemos una enmienda a la totalidad al presidente Rodríguez Zapatero sino equilibrar la Constitución”. El dirigente socialista señaló a EL PAÍS: “Tanta prioridad debe existir para el pago de la deuda como para garantizar la financiación de servicios esenciales”, señaló. Las matizaciones y aclaraciones son necesarias si la nueva ejecutiva quiere mantener una relación fluida con los anteriores líderes socialistas.

La propuesta de modificación está en marcha con sumo cuidado al ser consciente el equipo que dirige De la Rocha Vázquez de su trascendencia y también ante la respuesta del PP. “El PSOE de Pedro Sánchez tiene el síndrome de la coleta”, manifestó el portavoz adjunto del Grupo Popular, Rafael Hernando, en el debate sobre esta materia a iniciativa de IU, que precipitó el anuncio del PSOE de este cambio. Se refería al líder de Podemos, Pablo Iglesias.

El bloque de diputados que apoyó con disgusto la decisión del presidente José Luis Rodríguez Zapatero hace tres años no está dispuesto a asumir que cometió un hecho gravísimo, como manifestaron en la reunión algunos veteranos. La presión del PP, por un lado, y la de la izquierda, por otro, obliga al PSOE a explicar sus posiciones. “Estamos a favor de mantener, como no, el principio de estabilidad presupuestaria, que es la garantía del Estado de Bienestar”, defendió De la Rocha.

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