Granados culpa de las cuentas suizas a Marjaliza y niega tráfico de influencias

El político madrileño asegura que Suiza le impidió cerrar la cuenta que tenía desde 1996 y se la traspasó a su amigo

Granados, en el centro, tras salir del juzgado de Majadahonda.
Granados, en el centro, tras salir del juzgado de Majadahonda.Gonzalo Arroyo Moreno (Getty Images)

Fuentes de la defensa de Francisco Granados, el político madrileño considerado el cerebro de la trama desarticulada en la operación Púnica, han asegurado que este ha declarado que el dinero que había en una cuenta en Suiza a su nombre era del empresario David Marjaliza.

Granados ha asegurado que tenía ese depósito en el país helvético desde el año 1996, como fruto de su trabajo en el banco Société Générale y que en 2000, tras su entrada en política, trató de cerrarla en 2000 y sacar los 320.000 euros que había en ella. Según la defensa del político, la entidad suiza le permitió retirar los fondos, pero no le permitió cerrar la cuenta y le exigió que presentara a otro titular del depósito, por lo que optó por su amigo David Marjaliza.

Marjaliza, amigo de la infancia de Granados, regularizó recientemente varios millones de euros de su dinero en bancos suizos en una declaración ante Hacienda, ha indicado la defensa del exconsejero, quien ha recalcado que no hay pruebas documentales de que ambos tuvieran negocios comunes, según informa la agencia Efe.

Granados, según las mismas fuentes de su defensa “ha declarado en extenso” y ha contestado a todas las preguntas que le han planteado el juez Velasco y las fiscales Carmen García y María Teresa Gálvez. Ha negado que él y Marjaliza fueran socios o tuvieran negocios en común ni que tuviera influencia alguna para otorgar contratos en la Comunidad de Madrid. Las mismas fuentes han asegurado que Granados ha estado “entero” pese haber estado “cuatro días a base de zumos y galletas” en los calabozos de la Guardia Civil.

Durante el interrogatorio se le ha preguntado por su relación con la empresa Waiter Music, de José Luis Huerta, en prisión bajo una fianza de 300.000 euros. A este respecto, ha dicho que el único vínculo que tiene con esta empresa es que organizó la comunión de uno de sus hijos.

El juez Velasco sitúa a Granados y Marjaliza en la cúspide de la organización delictiva que se dedicaba a cobrar comisiones por contratos públicos en diferentes administraciones locales y regionales. Esta trama, que hizo del delito un “modo de vida”, según el juez logró obtener de manera supuestamente irregular la adjudicación de “numerosos” contratos públicos que en algunos casos alcanzaron los 100 millones euros, en su mayoría para la empresa de eficiencia energética Cofely, filial del gigante francés EDF Suez.

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El magistrado afirma en su resolución que la investigación, iniciada en febrero de 2014, ha confirmado “la existencia de nuevas cuentas en Suiza”. En ellas “constan numerosas operaciones de compraventa de activos financieros, divisas, transferencias internacionales de capital a otros países en América, tanto en euros como en dólares”. Y añade: “Las investigaciones realizadas han permitido cerrar el círculo de operativa de blanqueo, en la que el dinero colocado en Suiza retorna después a España tras pasar por varios países bajo la apariencia de diversas operaciones de exportación”.

Sobre la firma

Fernando J. Pérez

Es redactor y editor en la sección de España, con especialización en tribunales. Desde 2006 trabaja en EL PAÍS, primero en la delegación de Málaga y, desde 2013, en la redacción central. Es licenciado en Traducción y en Comunicación Audiovisual, y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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