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El CIE de Aluche trató a inmigrantes como mercancías, según un juez

Un auto sostiene que se violaron derechos humanos al tenerlos aislados 18 horas sin comer

Sala de control del Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche.
Sala de control del Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche.

El auto del juez de instrucción número 6 de Madrid, Ramiro García de Dios Ferreiro,  investiga una denuncia efectuada por dos ONG sobre el trato dispensado en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche (al sur de Madrid) a un grupo de inmigrantes aislados durante 18 horas sin recibir alimento alguno el pasado 1 de octubre en medio de la crisis del ébola. Y constituye una durísima reprimenda tanto a la dirección del centro como a los agentes de policía que operan en él. El juez acusa a ambos de no respetar la dignidad (lo escribe en mayúsculas) de las personas y les recuerda que ningún protocolo policial tiene rango de ley ni puede inclumplir los derechos humanos.

Basándose en las denuncias y en un informe policial, el instructor considera probado que el CIE de Aluche mantuvo el 1 de octubre a un grupo de inmigrantes sin recibir alimento alguno desde la medianoche hasta las 19 horas. Y subraya: "Constituye una arbitrariedad policial inadmisible bien fuese ordenado por un simple mando policial o por el director del centro, el privar de desayuno y almuerzo a las personas internadas, ya que bajo ningún concepto se puede utilizar como pretexto la hipótesis de que un interno pudiese eventualmente estar afectado por la infección del virus del ébola".

La lista de reproches del juez recuerda además que mientras los agentes de policía fueron provistos de mascarillas y material para evitar posibles contagios, nadie proporcionó esa protección a los inmigrantes internados en el centro. Y lamenta que los sin papeles ni siquiera recibiesen información sobre lo que estaba pasando.

"El respeto a la vida, la integridad física y a la salud de las personas apareja que en ningún momento se les puede privar del derecho fundamenal a la dignidad y mucho menos que a los seres humanos internados se les trate como meras mercancías u objetos amacenables. No entender el significado de la dignidad del ser humano, su relevancia, alcance y necesidad de preservarla constituye un preocupante y gravísimo desconocimiento por parte de los agentes de policía y sus mandos", advierte el auto judicial firmado el pasado 16 de octubre.

En la parte dispositiva, el juez llama a poner remedio a todas estas deficiencias y pide habilitar dos habitaciones en el centro de internamiento para que puedan ser usadas como enfermerías separadas que atiendan a hombres y mujeres.Y rechaza que sean agentes de policía los que decidan qué personas reciben o no asistencia médica.

El auto reprocha a la dirección del centro de Aluche que invoque a "la superioridad" como responsable de sus carencias sin identificar con nombre y apellidos de quién se trata.Y añade una última advertencia: "Se reitera al señor director del centro que el deber de garante de la salud y del respeto a la dignididad de las personas internadas es una obligación ineludible".