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La defensora del Pueblo: “CiU debe estar si se reforma la Constitución”

Becerril pide "renuncias" a todos los partidos como se hizo en la Constitución

La defensora del pueblo, Soledad Becerril.
La defensora del pueblo, Soledad Becerril.

La defensora del Pueblo, Soledad Becerril, ya piensa en cómo se puede afrontar la situación que se vive en Cataluña en relación con el resto de España al día siguiente del 9 de noviembre. No está de acuerdo en que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, siga adelante con la convocatoria del “simulacro” de consulta, pero considera que esa jornada pasara y, entonces, habrá que hablar. “Si se aborda una reforma de la Constitución, CiU tiene que estar como ya estuvo en todo el proceso constitucional que culminó en 1978”, propone Soledad Becerril, ahora defensora del Pueblo pero política de la transición en la que fue la primera ministra de la democracia en el Gobierno de Adolfo Suárez.

Cómo se ha llegado hasta este grado de enfrentamiento es una de las principales preocupaciones de Becerril, que trabaja flanqueada por el socialista Francisco Fernández Marugán, como adjunto primero, y la catalana de Unió Democràtica de Catalunya Concepció Ferrer, como adjunta segunda. Por vocación de los tres, Cataluña está muy presente en sus conversaciones y análisis de trabajo. Una de sus preocupaciones está en que CiU se aleje de la arquitectura constitucional en la que siempre ha estado. “CiU jugó un papel decisivo y decisorio en la construcción de la Carta Magna y España no la puede perder”, señala la defensora del Pueblo en declaraciones a EL PAÍS.

Cuando la actual coyuntura pase y quizá se aborde la reforma de la Constitución, aunque seguramente no en esta legislatura a quince meses de su final, “habrá que lograr un nuevo acto generoso por parte de todos en el que CiU debe y tiene que estar con el resto de las fuerzas políticas”, defiende la que además de ministra fuera alcaldesa de Sevilla.

Ya casi no alberga la menor esperanza de que “el simulacro” de consulta se aplace sobre todo después de los acontecimientos del fin de semana en el que el presidente de la Generalitat tendría el apoyo para de ERC, la Asamblea Nacional de Cataluña y Omniun Cultural. “Se sigue alentando la ruptura que no es solo política sino también social que es lo más preocupante”, señala Becerril. Tiene constancia de que la ruptura se ha producido en todas las direcciones: entre catalanes y entre estos y el resto de España.

“Cuando venga la calma y la serenidad, que tienen que venir, sobre todo por parte de Artur Mas, debe empezar el diálogo con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al que este no se niega”, señala Becerril, militante del PP aunque siempre ha tenido un comportamiento más autónomo que el habitual en los afiliados a partidos políticos. Aunque haya otras soluciones intermedias, al final, ya nadie excluye afrontar una posible reforma de la Constitución; ella tampoco. “ Todos los constitucionalistas afirman que puede ser conveniente reformar la Constitución, probablemente con límites y con el imprescindible acuerdo parlamentario”. Ante esta reforma “debe haber renuncias por parte de todos, como se hizo en 1978”.

Esa reforma de la Constitución podría ser la solución definitiva, al conflicto históricamente presente entre Cataluña y el resto de España, con períodos de sosiego, se le pregunta a la Defensora. “No lo sé pero sí sé que se ha vivido un largo período de armonía y estabilidad y sí sé que hay muchos catalanes desolados por la ruptura de lazos”. La situación requiere “una recomposición; tiene que volver el sosiego y la serenidad”, casi pide la defensora del Pueblo.