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el encaje de cataluña en españa

El soberanismo ultima la Diada “definitiva”

Los independentistas confían en la movilización popular para eludir un veto del Constitucional

Manifestación de la Diada de 2013 en el paseo de Gracia de Barcelona.
Manifestación de la Diada de 2013 en el paseo de Gracia de Barcelona. AFP

Los independentistas catalanes confían en que la manifestación que preparan para la Diada de este jueves en Barcelona sea la “definitiva” para forzar la convocatoria de la consulta de autodeterminación del 9 de noviembre. La Asamblea Nacional Catalana está convencida de llenar los once kilómetros que suman las dos principales calles de la ciudad, la Gran Vía y la Diagonal en una concentración en forma de V que ha superado las 455.000 inscripciones, por encima de las que hubo el año pasado en la cadena humana a favor del derecho a decidir. La Asamblea espera que la manifestación impida que la Generalitat se arrugue ante la previsible suspensión de la consulta por parte del Tribunal Constitucional. A la espera de esto, Convergència Democràtica aseguró ayer que seguirán preparando la consulta digan lo que digan los jueces aunque no aclaró si la votación se celebrará.

“Es la Diada definitiva”, asegura la presidenta de la ANC, Carme Forcadell, en un intento de aumentar. La V se formará uniendo dos de las principales calles de Barcelona, un espacio de 200.000 metros cuadrados en los que los organizadores quieren formar una bandera catalana gigante con las camisetas de los manifestantes. A los inscritos se les asigna un tramo y un color de camiseta. Las inscripciones, pese a que empezaron el verano renqueando, ya han superado la cifra de registrados para la cadena humana de 2013: 450.000 inscritos, una cifra que luego se superó en la calle con la asistencia de personas que no se habían inscrito. Forcadell quiere más para asegurar que todo el recorrido esté a rebosar.

En el vértice de la V habrá jóvenes que el 9 de noviembre tengan los 16 años, edad mínima para votar en el referéndum. Sobre el escenario, en el que se pronunciarán los discursos, la escenografía cuenta con 947 urnas, una para cada municipio catalán. La Generalitat ha cedido el diseño de las urnas, que se han fabricado, según la ANC, en el mismo lugar donde se prepararán las del 9-N, en el Centro de Iniciativas para la Reinserción de Lleida.

No es la única colaboración de la Generalitat con la V humana. ANC y Òmnium se cuidan de evitar las subvenciones públicas en su Presupuesto (la primera desde que se fundó en 2012, la segunda adoptó la decisión el año pasado y solo recibe el 10% de sus cuentas de pequeñas aportaciones municipales), pero el Gobierno catalán anima a la participación en la marcha y prácticamente todos los consejeros acudirán. Los medios públicos catalanes llevan semanas haciendo una amplia cobertura de los preparativos de la Diada y los partidos soberanistas animan abiertamente a secundar el acto. También Convergència hace hincapié en la importancia de la movilización el 11 de septiembre. Su coordinador general, Josep Rull, aseguró ayer que “quien decidirá sobre el 9N no será Madrid, sino que será desde Cataluña”,

Aunque la mayoría de catalanes, según un sondeo de Metroscopia para EL PAÍS, son partidarios de acatar el fallo del Tribunal Constitucional sobre la consulta, Rull dejó ayer la puerta abierta a que se pueda convocar igualmente. “Al día siguiente de la suspensión no nos quedaremos de brazos cruzados (...) estamos muy convencidos de la legalidad en términos constitucionales y estatutarios y sobre todo de la legitimidad de lo que estamos haciendo”, aseguró. Su objetivo en estos momentos es “articular las garantías democráticas suficientes para que no solo haya urnas, sino que éstas tengan validez desde el punto de vista del reconocimiento internacional”.

La Diada, en cifras

  •  Los organizadores de la “V” (la concentración convocada por la ANC para el día 11) consideran que con los 450.000 inscritos actuales no tendrán problemas para llenar todo el recorrido; recuerdan, como ejemplo, que en la Via Catalana de 2013 había 450.000 inscritos y al final fueron millón y medio los asistentes, según sus cálculos. Sociedad Civil Catalana, entidad defensora de la permanencia de Cataluña en España, contó los participantes en aquella cadena humana (utilizando las fotos de todo el recorrido que colgó la ANC) y rebajó la cifra a 800.000 participantes.
  • En 2013 se movilizaron 1.111 autocares para trasladar a los manifestantes a cada punto de la cadena humana. Este año se prevé la llegada a Barcelona de 1.510 autocares.
  • ANC y Òmnium han preparado el acto de la “V”, que costará 130.000 euros, para dotarlo de gran simbolismo. A la senyera que quieren que se vea desde el cielo —han vendido 15.000 camisetas— se le añadirán 54 grupos de castellers.
  • Asistirán casi todos los consejeros del Gobierno catalán. El presidente Artur Mas no lo hará, pero recibirá a los organizadores.

Al tiempo que el independentismo prepara su tercera exhibición de fuerza, los partidarios de la unidad de España se movilizan. Societat Civil Catalana organiza para el mismo día 11 una marcha en Tarragona para reivindicar la senyera, la bandera catalana que ha perdido peso en los últimos años frente a la estelada, la enseña independentista. Societat Civil paseará una bandera catalana de grandes dimensiones por la ciudad y, al lado del anfiteatro de la localidad, ofrecerá su versión de la historia de Cataluña, diferente de la que defienden los independentistas.

Para dotarle de más contenido simbólico a la movilización, Societat Civil Catalana hará el día antes, 10 de septiembre, una ofrenda floral ante la tumba de Rafael Casanova, el conseller en cap de Barcelona en 1714 que los partidos políticos homenajean cada 11 de septiembre.

Societat Civil Catalana admite que su movilización es simbólica, puesto que la cifra de asistentes se alejará mucho de los centenares de miles que se prevén en la V humana independentista.