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PP y PSOE reivindican la política en la despedida a la dirigente leonesa

Los dos grandes partidos escenifican unidad ante un crimen “absurdo” que sacude la campaña

Rajoy: “Me ayudó en los momentos difíciles”

Rajoy habla con Zapatero en el funeral.

La primera reacción política, quizá una de las palabras más repetidas, fue “desconcierto”. Incomprensión. No obstante, la despedida de Isabel Carrasco unió este martes en León a los principales partidos y decenas de representantes públicos en un mensaje común de reivindicación de la política. El asesinato de la presidenta de la Diputación y líder provincial del PP, tiroteada el pasado lunes en el centro de la ciudad, sacudió la campaña de las elecciones europeas del 25 de mayo con la virulencia de los acontecimientos inconcebibles.

Ante eso, todos trataron de escenificar unidad. Populares y socialistas mantuvieron un pulso hasta el mediodía sobre la oportunidad de celebrar el debate entre Miguel Arias Cañete y Elena Valenciano previsto para la noche de este martes y, finalmente, acordaron aplazarlo al jueves. Pero las palabras de la inmensa mayoría de los dirigentes que acudieron a la capilla ardiente destacaron, de manera explícita o entre líneas, la necesidad de política y el valor de la función pública.

Entre ellos, el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, la cúpula del PP encabezada por María Dolores de Cospedal, Javier Arenas y Esteban González Pons; el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, el número tres del PSOE, Óscar López, la portavoz del principal partido de la oposición en el Congreso, Soraya Rodríguez, y los presidentes de Castilla y León y Galicia, Juan Vicente Herrera y Alberto Núñez Feijóo.

El presidente del Gobierno rechazó el crimen como acto “cruel, inútil y absurdo” y recordó a la presidenta provincial, una dirigente especialmente cuestionada, como una mujer “competente, tenaz, inteligente y trabajadora” y condenó los hechos como “terribles”. “Dedicó su vida a la política”, señaló antes de ensalzar su trayectoria al frente de la Consejería de Hacienda y de la Diputación, instituciones en las que “trabajó con intensidad y una gran generosidad”, dijo. “En el Partido Popular la recordaremos siempre”, agregó. Tras guardar un minuto de silencio y acompañar a la familia de Carrasco durante más de una hora en la capilla ardiente —a la que acudieron cientos de ciudadanos—, Rajoy quiso también expresar un agradecimiento político personal: “A mí siempre me ayudó en los momentos difíciles, no en los fáciles que lo hace cualquiera, por eso estaré siempre muy agradecido, que descanse en paz”.

Pero la actividad política debe continuar, y eso es lo que Rajoy pidió a los suyos en una reunión a puerta cerrada con la cúpula del PP de Castilla y León, celebrada a última hora de la mañana. Hay que “seguir adelante”, afirmó tratando de animar a los presidentes provinciales.

Zapatero suspendió los actos de campaña que tenía programados en Galicia para volver a León. A la puerta de la capilla ardiente, preguntado por la crispación hacia la política que se respira en la sociedad, fue tajante: “Matar es solo matar, asesinar es solo asesinar, no tiene más dimensión que esa, que es muy dura, muy trágica y muy injustificable”, enfatizó el expresidente, quien aseguró que conocía a Carrasco desde hace “muchísimos años” y que “mantenía una buena relación con ella”.

Minutos antes, Soraya Rodríguez, dirigente socialista vallisoletana, quiso transmitir a la familia su “afecto” y la solidaridad de su formación por “un asesinato sin sentido”, lamentando, además, que los hijos de los políticos sufran por los choques de sus padres. Nada justifica, dijo, el asesinato de “una mujer que ha dedicado su vida a la cosa pública”.

Zapatero también acompañó a Rajoy y a Herrera durante el funeral, celebrado en la catedral de León, una corta ceremonia oficiada por el obispo de la ciudad, Julián López, el obispo de Astorga, Camilo Lorenzo, y el obispo auxiliar de Santiago de Compostela, Jesús Ferná. López se unió a uno de los mensajes más repetidos este martes al destacar durante una corta homilía “la importancia de la función pública en el desarrollo de una sociedad democrática” y ensalzó la gestión de la cosa pública. A la misa acudieron decenas de dirigentes populares, varios representantes del PSOE, de Izquierda Unida y de sindicatos.

Todas las formaciones, salvo Bildu, BNG, y Podemos, suspendieron el pasado lunes sus actos de campaña para los comicios del 25 de mayo. UPyD mantuvo este martes la suspensión, mientras varias reacciones ante el asesinato de Carrasco generaron un debate político sobre el uso de las redes sociales. El ministro del Interior, Jorge Fernández, encargó un informe sobre las ofensas a la dirigente asesinada. Y el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, se pronunció desde Bucarest. “Desde un punto de vista político hemos leído comentarios que lo que nos merecen es la más absoluta de las reprobaciones”, consideró, informa Efe. “Ahora lo que hay que estudiar es, si además de ese reproche ético y político algunos de esos comentarios pueden tener consecuencias jurídicas como consecuencia de haber vulnerado la legislación”, añadió Gallardón antes de recordar que, en cualquier caso, “será la fiscalía la que determine si algunas de esas afirmaciones son o no constitutivas de delito”.

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