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Un magisterio valiente

Como catedrático de Derecho Político en la facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, Manuel Jiménez de Parga ejerció un saludable magisterio democrático en los difíciles años sesenta. Hizo traducir y publicar por la editorial Ariel obras de su antiguo profesor Maurice Duverger, reconocido como uno de los principales creadores de la ciencia política moderna: Métodos de las ciencia políticas (1962) e Introducción a la política (1978). Sus alumnos se enteraban así de cómo funciona una democracia, por si alguna vez la alcanzábamos. Publicaba en el Diario de Barcelona unos artículos críticos y aperturistas muy leídos. Personalmente debo agradecerle que patrocinara mi tesis de doctorado en Derecho sobre la historia de la actuación de la Unió Democràtica de Catalunya durante la República y la Guerra Civil. Le mostré la memoria para el doctorado, dirigida por nuestro común maestro Duverger, que había presentado en 1962 en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y Económicas de París pero que no llegué a elevar a tesis doctoral, y me dijo que si Duverger me la había aprobado, no tenía que hacer más que traducirla al español. Me atreví a pedirle si había inconveniente para escribirla en catalán, y me dijo que no se podía hacer. Insistí preguntando si efectivamente estaba prohibido defender una tesis en catalán o si, simplemente, nadie lo había intentado. Hizo las averiguaciones del caso y finalmente pude presentar la tesis en catalán y defenderla el 26 de septiembre de 1975.

Era entonces comprometido, para el profesor Jiménez de Parga, patrocinar mi tesis, porque mi estudio del partido Unió Democràtica había sido la ocasión para refutar la teoría oficial de la cruzada, que era uno de los principios fundamentales del régimen. Prueba de ello es que, al someterla a la consulta llamada “voluntaria” prevista por la ley de prensa de Fraga, la respuesta no fue, como solía ser y esperábamos, un regateo para suprimir adjetivos o hasta algún párrafo, sino un rechazo total de la obra. He visto en el Archivo General de la Administración de Salamanca el expediente de la censura, y es contundente. Sin embargo, con el director de las Publicaciones de la Abadía de Montserrat, Josep Massot, y aconsejados por el abogado Josep Benet, decidimos lanzarnos a la publicación, confiando en que las autoridades no creerían oportuno secuestrar la edición para no darle mayor publicidad. Y así sucedió. Pero es que entretanto había mediado un pequeño suceso: la muerte de Franco.

Este es el agradecido recuerdo que guardo de don Manuel Jiménez de Parga. Posteriormente evolucionó. Creo que le sucedió lo que a muchos que en un tiempo han sido avanzados, pero a partir de un cierto momento se estancan y no toleran que otros vayan más allá que ellos, y retroceden. No quisiera que a mí me ocurriera lo mismo.

Hilari Raguer es historiador y monje de Montserrat.