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Rajoy retoca su estrategia catalana

Rubalcaba se prepara para elevar el nivel político del debate del 8 de abril

En las últimas horas el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha introducido dos cambios notables a su inamovible y clara estrategia de oposición a la consulta soberanista en Cataluña. Por un lado, ha acelerado el paso para frenarla legalmente lo antes posible en el Congreso; por otro, ha introducido el argumento de las graves consecuencias que tendría para España y, especialmente, para Cataluña.

“Yo no quiero una Cataluña empobrecida, que es adonde nos llevaría lo que algunos pretenden, ni quiero una Cataluña fuera de la Unión Europea, del euro, de la ONU o de los tratados. Creo que nadie se lo merece”, afirmó en el Congreso para sumar el argumento de las consecuencias al de la legalidad.

El presidente del Gobierno reiteró en el pleno que, en su opinión, sería ilegal celebrar esa consulta porque la soberanía corresponde al conjunto de los españoles.

Rajoy respondía al portavoz de ERC, Alfred Bosch, que utilizó reiteradamente la metáfora del semáforo en rojo y en verde para permitir o bloquear la celebración de la consulta. “Ahí hay millones de personas esperando que cambie el disco, que puedan pasar hacia la plena libertad, hacia la plena democracia. ¿Y qué siniestro placer deriva usted [sic] de tener a toda esa gente ahí esperando y además empujando? Eso es una insensatez, señor Rajoy, que puede llegar a provocar un accidente”, le dijo.

Cita el 8 de abril

El 8 de abril se votará en el Congreso la resolución del Parlamento de Cataluña por decisión de Rajoy, que prefiere cerrar cuanto antes el recorrido legal de la consulta, con apoyo del PSOE y de UPyD. El presidente mantiene contacto regular con el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y también con el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran. Este último intenta por todos los medios llevar a Rajoy hacia el diálogo, en busca de una salida que frene la consulta. Y Rubalcaba se prepara para elevar el nivel político del debate del 8 de abril y, por eso, prevé participar en defensa de la posición del Grupo Socialista.

El líder socialista utilizó este miércoles de nuevo un tono moderado en la sesión de control al Gobierno, permitiendo una cómoda respuesta de Rajoy. Siguió con asuntos sectoriales, como el IVA cultural. Los socialistas habían planteado la sesión pensando que Miguel Arias Cañete habría sido designado candidato del PP a las europeas y dirigieron la mayor parte de sus preguntas al ministro de Agricultura, pero la premiosidad de Rajoy arruinó la estrategia.

F. GAREA, Madrid

 

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