Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Lo caro que resulta el turismo

Fitur es un símbolo para la rama valenciana de Gürtel

Es el primer caso de lucimiento de El Bigotes

La penetración de Gürtel en la Comunidad Valenciana se hizo a velocidad de vértigo. Y se extendió con firmeza por todo el Gobierno. Solo de la Consejería de Turismo, que llevaba Milagrosa Martínez, conocida como La Perla, Gürtel cobró 74 facturas, por un importe de 6,1 millones de euros. Álvaro Pérez —Orange Market— tejió una red asombrosa con los dirigentes del PP, máxime si se tiene en cuenta que se trataba de una empresa de cinco empleados, contado a El Bigotes, y sin experiencia en nada que no fuera montar actos electorales.

Es ilustrativo ver algún ejemplo. Fitur, la Feria Internacional del Turismo, es un símbolo para la rama valenciana de Gürtel porque es el primer caso de lucimiento de El Bigotes. Y, seamos francos, porque se llevan un buen pellizco, hasta casi los cinco millones de euros por los stands de la Feria entre 2005 y 2009, a millón por año. Cree la Intervención del Estado, y así lo hace constar en los autos, que Gürtel hinchaba de forma desorbitada las facturas, hasta llegar a un 80%, como se produjo en la primera concesión de aquel 2005 iniciático. Todo parece indicar que la causa de Fitur va a protagonizar el primer juicio del caso Gürtel que se celebre en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Un minucioso auto de 153 páginas —que se dice pronto— de líneas apretadas cerró ya hace meses la instrucción del juez José Ceres.

El primer contrato de la Feria se lo quedó Álvaro Pérez después de presentar una oferta de cerca de un millón de euros. ¿Y cómo pudo ganar una empresa con solo cuatro empleados y un pasado incierto, un concurso de este tipo? Los investigadores creen que se utilizaron dos vías. La primera, conocer de antemano los pliegos de dicho concurso, según un informe de la UDEF del 28 de marzo de 2012. Otra versión apunta que la trama, una vez conocidos esos pliegos, logró cambiar las condiciones. En la última variación, se daba un gran peso a los elementos considerados subjetivos (creatividad) frente a la oferta económica. Y como a subjetivo nadie gana a quien quiere serlo, El Bigotes se llevó los 55 puntos por la creatividad del proyecto, mientras sus competidores quedaban con los 15 que les daba la mejor oferta económica. Fácil, pero un tanto obsceno. Hay 14 imputados en esta causa, entre ellos el exvicepresidente del Gobierno valenciano, Vicente Rambla, y las exconsejeras de Turismo, Milagrosa Martínez, La Perla, y su sucesora, Angélica Such.

Martínez, que también fue presidenta del Parlamento, tuvo en su momento un regalo de calidad: un reloj Hublot, valorado en 2.400 euros. Fitur 2005, 2006 y 2007 se adjudicaron a la trama. Y como dijo El Bigotes en una conversación grabada por la policía con el contable de Orange Market, Cándido Herrero: “Y si se lo compré a la hija de puta de La Perla, ¿cómo no se lo voy a comprar a esta?”, donde esta debe traducirse por Angélica Such, que adjudicó los Fitur de 2008 y 2009. No debe olvidarse a Rafael Betoret, el ex jefe de gabinete de La Perla, que tuvo el honor de compartir sastre con Francisco Camps. José Tomás le ajustó varios trajes, algunos de Brioni.

¿Qué más daba si El Bigotes, como se cuenta en la causa, ponía los precios más caros que nadie, y así obtuvo, por ejemplo, un beneficio de más de 300.000 euros en ese primer Fitur? A ello únase que cinco empresas del grupo Correa, Downtown Consulting, Boomerang Drive, Tecnology Consulting, Realgreen y, por supuesto Orange Market, facturaron un mismo expositor de Fitur a la Consejería de Territorio, 47.251 euros, y otro a la de Infraestructuras, 51.659 euros a las mismas empresas. Por ejemplo.

Adivinanza: ¿En qué podría parecerse el stand de Fitur de la Comunidad Valenciana a un cerdito ibérico? Respuesta: aprovechamiento total. Hasta el rabo.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información