Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno balear multa ya a los colegios que exhiban la 'senyera' en su fachada

La ley autononómica, que entra en vigor este lunes, multa con 10.000 euros a los directores

José Ramón Bauzá, en una sesión del Parlamento balear. Ampliar foto
José Ramón Bauzá, en una sesión del Parlamento balear.

El Gobierno de Baleares del Partido Popular quiere "evitar confusiones a los ciudadanos" y, para ello, ha promulgado una ley de símbolos que veta y sanciona ya la exhibición de la enseña de las cuatro barras catalana en las fachadas de los colegios. Una normativa que entra este lunes en vigor y con la que el PP pretende garantizar el "servicio público en condiciones de objetividad e imparcialidad" en las sedes autonómicas, sin interferencias "de manifestaciones ideológicas" de banderas no oficiales.

Es un gesto para intentar borrar, restar visibilidad, las protestas antigubernamentales con símbolos del "vecino" [por Cataluña], en palabras de Miquel Vidal, secretario general del PP balear; ya que una parte de la ciudadanía usa lazos y exhibe paños verdes y con la senyera catalana para protestar contra los recortes, el giro lingüístico y reivindicar la escuela pública.

Desde este 20 de enero de 2014 los infractores —los directores de centros— pueden ser multados con hasta 10.000 euros. En cientos de escuelas e institutos, centros culturales y algunos ayuntamientos las pancartas y enseñas con la senyera han sido exhibidos. Las cuatro barras son un código de identificación cultural desde hace décadas, un modo de vindicar la unidad de la lengua y culturas catalanas. Son, especialmente, una manera de mostrar el rechazo de la orientación del Gobierno balear de José Ramón Bauzá.

Los lazos cuatribarrados y las camisetas verdes han sido durante meses los iconos de la protesta de la marea verde contra el sistema de aplicación del trilingüismo en las escuelas baleares que se concretó en tres semanas de huelga en septiembre y octubre pasado. La huelga suscitó el pasado 29 de septiembre manifestaciones en cada una de las capitales de la isla balear con la salida de 110.000 personas en una población de 1,1 millones.

La izquierda del PSOE y Més-PSM considera que el Ejecutivo de Bauzá obra para "coartar la libertad de expresión", con medidas que son "una aberración" por su "obsesión personal, en una cruzada contra la propia lengua y cultura".

Las cuatro barras, dichas catalanas, del estandarte de la antigua Corona de Aragón, son la base —por la historia medieval y tradición— de las banderas de Baleares y cada una de las islas, tras las conquistas de los reyes del siglo XIII. Muchas enseñas y escudos municipales tienen el mismo fondo, la senyera. En este sentido, varios alcaldes de la oposición y del mismo PP están incómodos con la larga polémica y los dictados legales del Gobierno. Para intentar saltarse los vetos diferentes ayuntamientos han asumido la bandera como "símbolo propio o de interés local".

Varios ayuntamientos han asumido la bandera como "símbolo propio o de interés local"

Pero el poder balear se reserva la autorización final, con "una asunción o adhesión expresa". El Consejo Consultivo de juristas, de mayoría afín al PP, advirtió que era inconstitucional, un acto de posible censura, la autorización previa.

Las medidas del Gobierno de Bauzá, paradójicamente, han multiplicado el uso y difusión social de la senyera catalana en las islas. Bauzá quiere no haya "símbolos representativos de la identidad de otros entes territoriales o que se puedan confundir con ellos". Marca distancias con Cataluña hasta en la manera de hablar y enseñar la lengua común. En el Parlamento balear el PP aprobó la "inexistencia" de los llamados países catalanes en el marco de una dilatada campaña de ruptura de posibles relaciones culturales.

Hasta la música se prohíbe

¿Pero qué se puede prohibir? Hasta la música. El Gobierno estipula en un decreto de aclaraciones qué es un símbolo: "Cualquier representación sensorialmente perceptible de una realidad. Puede tratarse de manifestaciones de tipográficas, vexilológicas y sonoras, así como cualquier otro de diferente naturaleza, sea cual sea su soporte".

"La Ley de símbolos no va contra ningún símbolo", asegura el vicepresidente balear Antonio Gómez. Dice que solo se pretende que "en los espacios en los que se presta ese servicio público no se hagan manifestaciones de carácter ideológico". La izquierda y los nacionalistas no han asumido como propias el uso de las banderas autonómicas e insulares creadas en el proceso preautónomico de 1979 y el Estatuto de Autonomía de 1983.