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Rajoy, Gobierno y PP se multiplicarán en Cataluña frente a los planes de Mas

La Generalitat reta al Ejecutivo a defender el ‘no’ a la secesión en una consulta

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Camacho observa en el Senado a Rajoy, Gallardón y Montoro.

El Partido Popular lleva meses, desde la celebración de la última Diada, tratando de reforzar su presencia en Cataluña para hacer frente a la hoja de ruta de Artur Mas. Pero la estrategia, que pasaba por fortalecer la figura de la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, multiplicar la actividad de partido y preparar el terreno para una visita de Mariano Rajoy, debe adaptarse ahora a un nuevo escenario. El acuerdo alcanzado por Mas con ERC, Iniciativa y la CUP sobre las preguntas y la fecha para un referéndum de autodeterminación cambia radicalmente el horizonte.

La declaración unilateral de independencia se percibe ahora como una posibilitad real en Madrid, por lo que los populares deben emplear todas los instrumentos a su alcance, empezando por hacer hincapié en su presencia en la sociedad catalana. En este contexto, anuncian un comienzo de 2014 “plagado de charlas, foros y sesiones de debate” para desmontar los planes soberanistas del Gobierno de la Generalitat.

El partido prepara desde hace meses un gran acto de Rajoy en Barcelona

Así lo ratificó ayer Sánchez-Camacho, quien aseguró que su formación está preparando una agenda de actos que se fijan, principalmente, tres objetivos. “Tranquilizar a los catalanes”, negar toda posibilidad de celebración de la consulta y que, en cualquier caso, Cataluña seguirá formando parte de España. “Es importante que los catalanes vean que el único partido que va a frenar con la ley en la mano este proceso absurdo es el PP y el Gobierno de Mariano Rajoy”, mantuvo la líder del PP catalán.

La respuesta del Ejecutivo, según Sánchez-Camacho, será firme, aunque no pretende generar tensiones ni enfrentamientos directos, al menos en esta fase.

Mientras tanto, el equipo de Rajoy y el del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, se emplean en los foros internacionales en aislar al Ejecutivo de Mas, en busca de apoyos para la hoja de ruta soberanista. Margallo, un ministro clave en este proceso por sus contactos en las cancillerías europeas, estrenará esta etapa de mayor implicación en Cataluña con su participación este 8 de enero en un almuerzo coloquio en Barcelona Tribuna. Y la dirección nacional del PP trabaja para cerrar un acto del presidente del Gobierno en Cataluña desde hace meses. El primer gran cónclave del partido antes de las elecciones europeas de mayo será una convención nacional, que estaba prevista para otoño y finalmente se retrasó. En Génova, 13 aseguran que aún no se han fijado lugar ni fechas, y en el PP catalán dan por hecho que no será en Barcelona, puesto que para organizar toda la logística ya tendrían que habérselo notificado.

La formación de Sánchez-Camacho organiza su propia convención autonómica a finales de enero, y espera que varios dirigentes nacionales acudan a Barcelona para arroparles. El PP catalán pretende también presentarse ante la sociedad como el “único partido con capacidad” para hacer frente al independentismo. Las encuestas muestran que Ciutadans, partido que hace del antiindependentismo su bandera, se afianza como tercera formación en Cataluña por delante del PP.

La patronal catalana pide recuperar la apuesta por el pacto fiscal

El Gobierno catalán no parece preocupado por la ofensiva del PP: el portavoz del Ejecutivo y consejero de Presidencia de la Generalitat, Francesc Homs, retó a los populares a convocar la consulta para defender sus argumentos contrarios a la independencia. “¿Por qué hacen esta campaña y sienten esta necesidad si no están dispuestos a que la gente vote? Es contradictorio”, comentó ayer. La Generalitat sigue con su intención de convocar una consulta aunque el Gobierno central la vete. Ayer el Ejecutivo catalán aprobó el programa anual del Instituto de Estadística de Cataluña. La prioridad del ente será explotar el censo estatal de 2011 para obtener los datos con los que el Gobierno pretende convocar a los ciudadanos a la consulta.

El Gobierno catalán continua con el desafío pese a que los empresarios son cada vez más reacios a la consulta. El presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà, pidió priorizar la crisis para que Cataluña “vuelva a ser la de los setenta y ochenta que daba ejemplo”. En su opinión, el soberanismo entre los empresarios se ha deshinchado “y la apuesta debe ser el pacto fiscal”. “Desde el verano hay más racionalidad para lo que conviene a la empresa catalana”, razonó. Gay de Montellà distinguió las pequeñas y medianas empresas, muchas de ellas con una defensa “férrea” de la secesión, con las grandes empresas, que rechazan la independencia porque tienen “una visión más amplia” de la realidad.