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Un grupo de encapuchados ataca un tranvía en el casco antiguo de Bilbao

Los vándalos realizaron pintadas en favor de la amnistía para los presos de ETA

Un grupo de alrededor de una docena de encapuchados han atacado una unidad del tranvía a la altura del Teatro Arriaga de Bilbao, en el casco antiguo. Los violentos han golpeado con barras el parabrisas y han realizado pintadas a favor de la amnistía de los presos de ETA, según han confirmado a Europa Press fuentes de la Ertzaintza.

Los hechos se han producido pasadas las dos de la tarde, cuando los saboteadores, con los rostros tapados, han interceptado en la zona de la Ribera de la Ría de la capital vizcaína una unidad del tranvía que se dirigía a Atxuri.

Posteriormente, han golpeado con unas barras el parabrisas y han realizado pintadas a favor de la amnistía de los presos. En el incidente no se han producido heridos, sino tan sólo algunos daños materiales en la unidad del tranvía que ha sido retirada para repararla. El incidente se ha producido cuando se celebra el Día de Santo Tomás y en una hora de máxima afluencia de asistentes. Los encapuchados han huido y se han mezclado con la gente.

Este ataque se produce después de los cometidos en diversas localidades vascas tras la excarcelación de presos etarras que cumplían condena en aplicación de la doctrina Parot. La diana de esos actos de kale borroka fueron principalmente las sedes del PP en el País Vasco.

El Gobierno vasco, a través del viceconsejero de Transportes y presidente de Euskotren, Antonio Aiz, ha condenado "con rotundidad" el ataque  que ha puesto "en peligro" a los viajeros y al conductor. "No se qué explicación puede tener el hecho de agredir de esta forma a la ciudadanía que utiliza el transporte público y a un trabajador como es el conductor de ese tranvía", ha lamentado Aiz.

La segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Bilbao y presidenta de la Asociación de Municipios Vascos Eudel, Ibone Bengoetxea, ha considerado "intolerable" la violencia ejercida por el grupo de personas encapuchadas. Por su parte, el director delegado del Gabinete de Alcaldía, Andoni Aldekoa, ha pedido que, "quien deba pararles, les pare", en alusión a la izquierda abertzale.

La parlamentaria del PP Nerea Llanos ha mostrado su "condena más absoluta" del sabotaje y pedido a Bildu que también "condene estos comportamientos" que recuerdan "a tiempos pasados". Además, ha emplazado al Gobierno vasco a ser "contundente" con las acciones de violencia callejera que, como se está demostrando, "no son hechos aislados", y le ha exigido que los prevenga y persiga a sus autores.

Ante el rebrote de la violencia callejera, Sortu difundió un comunicado el pasado 6 de diciembre para desvincularse de las pintadas realizadas en un batzoki (sede del PNV) y el ataque con cócteles molotov a una sede del PP. Tras mostrar su preocupación por las agresiones contra las sedes de partidos políticos, negó que la izquierda abertzale estuviese tras esos hechos y afirmó que "se sitúan fuera de su dinámica". "Sortu considera que las actuaciones están pensadas para boicotear el trabajo y la dinámica política que desarrolla", añadió. La formación independentista expresó su "sospecha" de que detrás de esos actos estén "miembros de las fuerzas policiales o infiltrados".