La ley balear contra el uso de la bandera catalana deja solo al PP

La oposición abandona la cámara para no votar “un golpe a la democracia“ Escándalo entre el vicepresidente Antonio Gómez y un exdiputado del PP al que llama “ladrón de la voluntad popular“

El presidente balear, José Ramón Bauzá, en una foto de archivo.
El presidente balear, José Ramón Bauzá, en una foto de archivo.EFE

El Gobierno de Baleares, del PP, cuenta desde este jueves con una ley que permite multar con hasta 10.000 euros a los ciudadanos que exhiban en centros oficiales, en las fachadas de edificios públicos, símbolos y banderas no oficiales. Sectores autonomistas, nacionalistas y de izquierdas usan, por tradición, las cuatro barras de la bandera catalana como código de afirmación y defensa de la lengua catalana, así como de pertenencia a una comunidad de expresión cultural afín desde la Edad Media.

Ahora, las cuatro barras, al igual que las banderas verdes contra los recortes de prestaciones públicos, son implícitamente iconos de afirmación y de oposición al PP. La derecha de José Ramón Bauzá desarrolla una política de reforma global de la autonomía, con la reconquista legal y formal de todos los núcleos de poder y representación en Baleares gracias a su mayoría absoluta.

El PP diluyó el peso de la normalización lingüística en las oposiciones a funcionarios, retiró la exigencia del conocimiento del catalán e insiste en que en Baleares se habla una lengua con las formas “de nuestros abuelos y no de Barcelona“, según dictó el propio Bauzá. El PP hizo este mes de diciembre, en el Parlamento, una declaración contra “la existencia de los països catalans“, en este mismo sentido “contra las injerencias“.

Además, el PP ya introdujo el inglés –con su modelo del trilingüismo, en la enseñanza para rebajar el peso del catalán. Cerró una emisora de radio y televisión de Mallorca en catalán y retiró las películas y series dobladas en catalán de la televisión regional oficial IB 3. Desde 1229, con la conquista de Mallorca por el rey Jaume I, las cuatro barras figuran en miles de escudos, monumentos y banderas municipales e insulares. En la fiesta de Palma del 31 de diciembre se honra y se pasea en procesión la bandera real de las cuatro barras, el Estandart gigante. Las enseñas autonómicas baleares, desde 1983, son recreaciones sobre la base del mismo paño histórico: las cuatro barras con añadidos.

A partir de 2011, con la llegada del PP al poder, la costumbre de exhibir las cuatro barras de la señera se intensificó y creció el uso de lazos en las solapas y banderas en edificios municipales. Es un gesto de resistencia, La huelga de tres semanas en la enseñanza de Baleares, durante setiembre y octubre, extendió más aún la moda. Se evidenció en las marchas de 100.000 personas en las cuatro islas Baleares, el 29 de setiembre pasado, en apoyo de los profesores huelguistas y contra los recortes gubernamentales,

La llamada ley de símbolos nace, pues, directamente contra el uso de la bandera catalana y los paños verdes. La ley fue refrendada por los diputados del PP este miércoles en una polémica sesión plenaria extraordinaria del Parlamento.

Todos los grupos de la oposición abandonaron sus escaños para no participar en la votación. “Es un golpe a la democracia“, reseñó Francina Armengol, del PSOE, mientras que Nel Martí, del PSM, denunció que era una norma contra las libertades y la propia identidad. La izquierda y los nacionalistas creen que “nos roban un derecho“.

El Partido Popular de Baleares considera que existe una “profanación política de los centros educativos“ por el uso de banderas y lazos con telas de cuatro barras, los mismos de la señera catalana, que definen “identidades y culturas de importación“. Lo dijo el popular Miguel Jerez que acusó a la oposición de actuar “desde el resentimiento y rencor“. La derecha asegura que actúa “a favor de la libertad y contra las imposiciones”.

Sancho y el ladrón de voluntades

Un grave incidente dialéctico sucedió en el debate de la ley de símbolos. El hombre fuerte del Gobierno de Bauzá, el vicepresidente Antonio Gómez atacó a un exdiputado del PP, Antoni Pastor, que dejó el grupo por disentir de esta ley. Gómez llamó a Pastor “ladrón de la voluntad popular“, le invitó a ir con la cabeza gacha y le recordó que figura citado en un expediente policial en investigación.

Antoni Pastor había llamado a Gómez “Sancho“, por Sancho Panza de Don Quijote, como si fuera un edecán a las órdenes del hombre de La Mancha que en la imagen sería José Ramón Bauzá quien pudo decir a Gómez “Sancho hazme una ley“, según Pastor. El presidente Bauzá es alto y espigado y Gómez, a su lado, es bajo.

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