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Javier Fernández pretende seguir gobernando Asturias en solitario

El PSOE federal da su apoyo a Javier Fernández

Óscar López acusa a Rosa Díaz de confundir sus intereses con los de los ciudadanos

Fernández, junto a Rubalcaba el pasado 28 de febrero

El Ejecutivo socialista asturiano, en minoría, y desde este viernes respaldado solo por los 17 diputados propios (de los 45 de la Cámara), tras la ruptura de UPyD de los pactos de legislatura, pretende seguir garantizando la gobernabilidad de la región mediante la negociación de acuerdos específicos para cada una de sus iniciativas. Aunque no deseada, el presidente asturiano, Javier Fernández, no ve por ahora la nueva situación de debilidad parlamentaria como “dramática” en el seno de los socialistas asturianos. Pero su situación se ha vuelto mucho más difícil de lo que ya era hace 24 horas.

El respaldo del único diputado de UPyD y la negociación proyecto a proyecto con los cinco de IU, le había otorgado al PSOE la mayoría absoluta (23 votos) para eludir el veto a sus iniciativas por los grupos de la derecha, que, con los 12 diputados de Foro Asturias y los 10 del PP, suman el mismo número de escaños que las dos formaciones de la izquierda. UPyD recobra así la condición de árbitro y su voto será decisivo desde ahora para inclinar la mayoría y sacar adelante iniciativas.

La intención de los socialistas es extender al conjunto de los grupos la estrategia de negociación de cada propuesta que ya venían manteniendo con IU desde que el PSOE recuperó el Gobierno de Asturias el 22 de mayo de 2012, tras las elecciones anticipadas de marzo que pusieron fin a diez meses de gobierno en minoría de Francisco Álvarez-Cascos (Foro Asturias).

La gran prueba de fuego va a ser el mes próximo, cuando llegue a la cámara el proyecto de presupuestos para 2014. El rechazo de las cuentas de 2012 fue lo que motivó la disolución de la cámara por Álvarez-Cascos el 30 de enero de 2012 y la convocatoria de las elecciones anticipadas que devolvieron el poder al PSOE.

El riesgo de conducir a la comunidad a una prórroga presupuestaria en los dos ejercicios que restan de legislatura es el más grave escenario al que se enfrenta el ejecutivo, junto con la eventual parálisis de su labor.

En plena crisis económica, la presión de empresarios, sindicatos y estamentos sociales para evitar ese escenario recaerá probablemente sobre todos los partidos. IU acusó este viernes a los socialistas de “dinamitar el entente endeble” mantenido hasta ahora. IU de Asturias avisó, en cualquier caso, de que siempre ha demostrado “estar al lado del desarrollo económico y la protección social”.

Si PSOE e IU llegasen a acuerdos sobre las cuentas del año próximo, y Foro y PP presentaran una enmienda a la totalidad, UPyD tendría que asumir en solitario la responsabilidad bien de negociarlos con la izquierda o de sumarse al bloqueo de la derecha. Pero el entendimiento de UPyD con la derecha tiene la dificultad de que han sido PP y Foro los que rechazaron la reforma electoral que promovían UPyD, IU y PSOE. Y ese rechazo de los conservadores fue el argumento esgrimido por los socialistas para descolgarse de la iniciativa, lo que este viernes precipitó la ruptura de UPyD. Los socialistas sostienen que en el documento firmado en mayo de 2012 habían supeditado el cambio de la ley electoral autonómica a un acuerdo con mayoría reforzada que garantizase su perdurabilidad.

La alternativa, una moción de censura para derribar al Gobierno, pasaría de forma necesaria por un entendimiento previo -hoy inimaginable- del PP con su ex secretario general Francisco Álvarez-Cascos. Ambos son rivales enconados en la lucha por la hegemonía de la derecha política asturiana y han escenificado sucesivos desencuentros desde que divergieron sus pasos.

Por su lado, Óscar López, secretario de Organización del PSOE, ha recomendado a Rosa Díez que "no confunda sus intereses con los de los ciudadanos”. López ha querido trasladar esta tarde el respaldo “absoluto y firme” de la ejecutiva federal a la labor del presidente del Principado, Javier Fernández, que “cumple a rajatabla con sus compromisos de investidura y prioriza los intereses de Asturias y sus ciudadanos”. “Si hay que elegir entre las prioridades de Rosa Díez o las de los asturianos, los socialistas elegimos las de los asturianos”.

“Javier Fernández ha dejado claro en todo momento, también en la investidura y en los acuerdos firmados para la gobernabilidad de Asturias, que procedería a un cambio en la ley electoral si se daban amplias mayorías” porque “las reglas del juego sólo se pueden cambiar con consenso”, reitera López, que recuerda que es “justo lo contrario” a lo que “está haciendo Dolores de Cospedal en Castilla La Mancha”, con los cambios en la ley electoral y el Estatuto de Autonomía “sin buscar consensos en Castilla La Mancha”.

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