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LA FINANCIACIÓN AUTONÓMICA

Montoro ultima un desmentido a los “agravios” de Mas e Ignacio González

Arenas aconseja a CiU que pida cuentas a PSOE y ERC por pactar la financiación

Cristóbal Montoro, durante un pleno en el Congreso.

El Gobierno tiene la firme intención de cambiar la estrategia de silencio mantenida hasta ahora ante cada paso de la Generalitat en la construcción del discurso del agravio a Cataluña. Y la publicación de las balanzas fiscales, anunciada para finales de año por Mariano Rajoy, es la clave de bóveda de esa estrategia. Pero de momento, y ante el movimiento de la Generalitat, que se ha adelantado con la elaboración de un documento resumen de esos “agravios”, el Ejecutivo también prepara su respuesta. Los técnicos del Ministerio de Hacienda recibieron este martes el encargo del ministro, Cristóbal Montoro, de elaborar un informe sobre los datos ofrecidos por la Generalitat en el que se tratará de desmentir cifra a cifra la tesis del agravio, según un portavoz oficial de Hacienda.

Alicia Sánchez Camacho, presidenta del PP catalán, ha insistido ante la cúpula nacional de su partido y el corazón del Gobierno, en múltiples reuniones discretas, en que CiU y ERC están ganando en Cataluña la batalla de las cifras y ha pedido al Ejecutivo que responda. Y eso es lo que parece dispuesto a hacer. Aunque el objetivo fundamental son las balanzas fiscales, gran eje del contrataque de Montoro, que se acompañarán de otros muchos datos para mostrar que las cosas no son, según el Gobierno, como las plantea la Generalitat y los independentistas.

Hacienda no solo ha decidido contestar a Cataluña, también a Madrid, una comunidad del PP que también está construyendo un discurso del agravio al que según los datos de Ignacio González se estaría sometiendo a esta autonomía. Prueba de este nuevo ambiente de batalla de cifras en el que Hacienda ha decidido entrar de lleno es que el ministerio emitió un comunicado para contestar a la acusación catalana de que les estaban quitando 1.700 millones de euros del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Hacienda explicó que no puede dar ese dinero ahora para evitar que se financie dos veces el mismo gasto de 2013 y se incumplan así los objetivos de déficit. El ministerio asegura que se seguirá el proceso de identificación de facturas y todos los proveedores cobrarán. Era una respuesta a Cataluña, pero también a Madrid, que tiene reclamaciones similares aunque no se ha acogido al FLA, pero sí al plan de proveedores. El Gobierno está especialmente molesto con González por su insistencia en denunciar el maltrato a su comunidad. Montoro se lo recriminó abiertamente en el Comité Ejecutivo del PP el lunes.

Y mientras el Gobierno prepara la respuesta más detallada a los datos de la Generalitat que suman esos 9.375 millones de los que habla su informe, el PP se lanzó al ataque político de Artur Mas y su equipo. El Ejecutivo está especialmente molesto con Francesc Homs, que presentó el informe el martes. Homs ha pasado de ser un contacto muy importante del Gobierno en la Generalitat, el hombre con el que Soraya Sáenz de Santamaría negociaba las cuestiones más delicadas, a ser visto en La Moncloa como un enemigo incluso más radicalizado en el independentismo que el propio Mas.

Desde el PP nacional, Javier Arenas, hombre fuerte del partido y responsable de política territorial, contestó a la Generalitat y aconsejó a CiU que reclame al PSOE y a ERC, que pactaron el actual sistema de financiación o al propio Mas, que pactó con Zapatero el nuevo Estatut. “Rajoy gobierna desde diciembre de 2011 y desde entonces se ha volcado con Cataluña a través del FLA, los planes de proveedores y también del coste del saneamiento financiero de entidades muy importantes, también en Cataluña”, recordó Arenas. “Mas continua en su estrategia de ataque para esconder las terribles carencias de su gestión”, remató el político andaluz.

Alfonso Alonso, portavoz en el Congreso, aseguró que Mas se comporta como el “jefe de una facción independentista” y está jugando “a la división y el enfrentamiento”.

El PP catalán, al que el Gobierno dejó la primera respuesta a la espera de hacer un análisis más detallado de los datos, también se mostró muy molesto. Santi Rodríguez, portavoz adjunto en el Parlamento catalán, aseguró que la presentación del informe “muestra que no quieren dialogar y buscan la confrontación permanente con el Gobierno de España”. “El informe en sí mismo es un ejemplo más de la lealtad que tiene la Generalitat hacia el Gobierno de España", ironizó el portavoz del PP.

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