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Unos 3.000 inmigrantes han intentado saltar ya la verja fronteriza con Marruecos

El ministro de Interior asegura que un 77% de los saltos a la valla de Melilla han sido frenados

España colaborará en el retorno de los sin papeles que estén en Marruecos

Dos subsaharianos miran hacia la valla de Melilla desde Marruecos. AFP

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha informado este martes que alrededor de 3.000 inmigrantes irregulares han intentado saltar el perímetro fronterizo en 2013 frente a los 1.610 que lo hicieron en el mismo período de 2012. De los que intentaron dar el salto este año, fueron expulsados el 77%, según los datos que ha citado el ministro en el II Foro Parlamentario Hispano-Marroquí. Solo la semana pasada, medio millar de subsaharianos fueron repelidos de la verja en varios intentos.

Fernández Díaz ha agradecido la colaboración de las fuerzas de seguridad marroquíes en el blindaje de la valla de Melilla y ha anunciado que España colaborará con Rabat para repatriar a los inmigrantes que se encuentren en situación irregular en el norte de Marruecos para aliviar la presión sobre las fronteras terrestres con Ceuta y Melilla. La iniciativa, a la que los sin papeles podrán acogerse de manera "voluntaria", será gestionada y coordinada por la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Tras una semana con una fuerte presión migratoria en el norte de Marruecos, y con el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) con el doble de usuarios que de plazas, Fernández Díaz ha explicado que el proyecto tiene el objetivo de ofrecer "una alternativa digna" para facilitar que vuelvan a sus hogares, en sus países de origen. Ha incidido también en que tras un primer semestre de 2013 con una caída del 30% de las llegadas de inmigrantes, el repunte de los últimos meses obliga a las autoridades a mantener la "alerta".

Nuevo refuerzo a la valla de Melilla

Melilla estudia incorporar una malla de acero que dificulte la escalada de la primera línea de la valla que separa la ciudad de Marruecos, según ha declarado el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, esta mañana. Los sin papeles suelen saltar descalzos, introduciendo los dedos de los pies en los huecos de la alambrada, por lo que la medida pretende añadir una dificultad más al perímetro fronterizo para disuadir a los subsaharianos de dar el salto.