Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

ERC apoya a Gibraltar frente a los “abusos y el acoso” de España

Alfred Bosch denuncia "los abusos" y "el bullying" al Peñón por parte del Ejecutivo español

Acusa al Gobierno central de querer desviar la atención de "sus propios escándalos internos"

Alfred Bosch envía una carta de solidaridad al ministro principal del Peñon

Apoya la autodeterminación gibraltareña

El nacionalismo catalán asiste entre atento y divertido a la escalada de tensión entre España y Reino Unido por la cuestión de Gibraltar. Algunos sectores independentistas destacan la “contradicción” del Gobierno al negar a Cataluña la celebración de un referéndum de autodeterminación con el argumento de que no es una colonia y, al mismo tiempo, se niegue a aceptar el resultado de los referendos que se han celebrado en Gibraltar, que sí lo considera oficialmente una colonia. Esquerra Republicana entró este martes de lleno en el conflicto enviando una carta al ministro principal del Peñón, Fabian Picardo, en la que se solidariza por el “abuso” y el “bullying” [acoso] al que creen que el Gobierno somete a los gibraltareños.

En el texto, escrito en catalán e inglés, el portavoz republicano en el Congreso, Alfred Bosch, traslada al ministro principal de Gibraltar que los votantes de ERC y muchos otros catalanes quieren mostrar su solidaridad con los gibraltareños y “condenar los métodos usados por el poder español”.

Bosch sostiene en la misiva que la solución tanto a la cuestión del Peñón como a la de Cataluña “pasa por el diálogo, las urnas y el principio de autodeterminación”, y subraya que ningún litigio debería ser gestionado sin consultar a la población afectada.

“Vuestra libertad es nuestra libertad”, dice el portavoz de ERC, que achaca el conflicto al intento del Gobierno español de distraer la atención de sus propios escándalos internos. ERC ya felicitó a Gibraltar cuando la UEFA admitió a su selección de fútbol como miembro de pleno derecho.

ERC, explicó Bosch, se solidariza “con las 30.000 personas muy respetables que son los ciudadanos de Gibraltar y que han decidido, votando dos veces por si había dudas, que ellos no quieren pertenecer al Reino de España”. Según Bosch, no respetar la voluntad de los gibraltareños “es la prueba del algodón de que al poder español eso de la democracia se lo cree solo cuando le conviene”, y se preguntó por qué, si cree en las urnas, “el Gobierno no quiere hablar con los representantes democráticos de los gibraltareños”.

Más información