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El IRPF del presidente del Senado es “impertinente”

Anticorrupción sostiene que pedir a García -Escudero que entregue sus datos fiscales “adolece de los vicios de inutilidad”

El presidente del Senado, Pío García-Escudero, probablemente no tendrá que presentar sus declaraciones de la renta y del patrimonio del año 2000, ejercicio en el que recibió un préstamo de 30.000 euros del PP para reparar su vivienda, dañada tras un atentado de ETA. La Fiscalía Anticorrupción sostiene que la petición de que la cuarta autoridad del Estado entregue estos datos fiscales “adolece de los vicios de inutilidad e impertinencia”. La contabilidad secreta de Bárcenas contenía ese pago. Para el fiscal Antonio Romeral, el examen de los datos fiscales de García-Escudero resulta inútil porque este, en su declaración como testigo el pasado 20 de mayo ante el juez Ruz, “ya reconoció no haber declarado ni consignado dicho préstamo” porque, según aseguró, desconocía que tuviera la obligación de hacerlo. En su declaración, García-Escudero redujo el montante del préstamo a 24.000 euros, cantidad que fue devolviendo al partido en los años posteriores.

El representante de la acusación pública también considera “impertinente” la aportación de las declaraciones tributarias porque estas “no tienen relación alguna” con el objeto de la investigación de los papeles de Bárcenas.

La Fiscalía sí ve conveniente solicitar a Banesto, entidad con la que opera el PP, que aporte los documentos que prueban la devolución del préstamo, en los años 2001 y 2003. El presidente del Senado afirmó en su declaración de mayo que el préstamo lo devolvió en talones entregados en mano al extesorero popular Álvaro Lapuerta. Y también que nunca pidió ni le dieron un recibí ni por el préstamo ni por las devoluciones, porque “había una relación de confianza”.

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