Hallado muerto en su celda el policía que asesinó a golpes a la abogada Rosa Cobo

El agente se encontraba en el módulo 13 de la prisión castellonense de Albocàsser

La fotogalería muestra cómo fue el asesinato de la abogada Rosa Cobos por un antiguo cliente que se emboscó en su garaje.
La fotogalería muestra cómo fue el asesinato de la abogada Rosa Cobos por un antiguo cliente que se emboscó en su garaje.

Miguel Folgoso Olmos, el policía local de Granada acusado de matar a golpes con su porra a la abogada granadina Rosa Cobo, se suicidó ayer por la tarde en la cárcel de Albocàsser (Castellón), según han confirmado fuentes del centro penitenciario y del juzgado de instrucción número 1. Folgoso se quitó la vida ahorcándose a las siete y media con un cinturón. El agente se encontraba en el módulo 13 de la prisión, destinada a presos especiales, entre ellos los miembros de las Fuerzas de Seguridad. Según el Instituto Anatómico Forense, esta mañana se le practicará la autopsia.

Folgoso ingresó en prisión a la espera del juicio que iba a fijarse contra él en la Audiencia Provincial de Granada por el asesinato de la letrada, ocurrido el pasado 20 de septiembre. El agente, de 37 años, presuntamente mató a la abogada asestándole unos 40 golpes en la cabeza, cuello y tórax. Folgoso le habría dado muerte tras obcecarse con ella porque creía que había favorecido a su exmujer durante el procedimiento de divorcio que mantenía el matrimonio y en el que Cobo defendía al policía.

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EL PAÍS hizo el sábado una reconstrucción del crimen y desveló la existencia de un vídeo donde se ve a Folgoso matar a golpes a Rosa Cobo. El vídeo, que decidió el diario no publicar por la violencia de las imágenes, es la principal prueba incriminatoria del sumario junto con su confesión de los hechos.

Fuentes del centro penitenciario aseguran que Folgoso presentaba un cuadro acentuado de inestabilidad emocional y psíquica desde que ingresó en prisión. De hecho, ya intentó suicidarse tras la muerte de la abogada. Un día después del crimen, la Guardia Civil lo encontró dentro de un coche, en Guadix (Granada), con espuma en la boca y 150 gramos de pastillas tranquilizantes en su estómago.

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