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El PP propone la elección directa de un tercio del Parlamento de Madrid

La región se dividiría en 43 circunscripciones, donde los votantes optarían por un solo candidato

El resto de los 129 diputados se elegirían en listas cerradas

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El Partido Popular quiere convertir a la Comunidad de Madrid en la primera autonomía que elija a la tercera parte de sus representantes parlamentarios mediante el sistema de circunscripción uninominal o elección directa. Es decir, el candidato que más votos obtenga en una circunscripción (la Comunidad sería dividida en 43 distintas de aproximadamente 150.000 habitantes cada una) se quedaría con el único escaño en juego. El resto de diputados se elegirían con el sistema tradicional de listas cerradas aplicando la Ley D’Hont. Actualmente, la Asamblea tiene 129 parlamentarios: 72 del Partido Popular, 36 del PSOE, 13 de Izquierda Unida y 8 de UPyD.

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Proyecto de reforma electoral.

“Consideramos que es importante dar más protagonismo al papel del diputado como interlocutor cualificado ante el ciudadano. Creemos que mejorar ese vínculo es fundamental para mejorar la calidad de nuestra democracia”, expone el portavoz del PP en el Parlamento madrileño, Íñigo Henríquez de Luna. “Con esta reforma mejoramos nuestro sistema electoral regional ya que los candidatos de cada circunscripción tendrán que ganarse el voto, conocer los problemas de los ciudadanos y comprometerse a resolverlos. Además, de esta forma, los ciudadanos podrán conocer mejor a su representante en la Asamblea y podrán reclamar y poner cara al diputado que vaya a defender sus intereses en la Cámara regional”, insiste De Luna.

Los votantes tendrían que ejercer su derecho en dos urnas diferentes. El número de escaños obtenidos en la primera urna (la uninominal) se restaría de los logrados en la segunda, de tal manera que se mantendría “la proporcionalidad del sistema”.

Esta propuesta, que el PP de Madrid ha presentado en la Asamblea regional como paso previo a la reforma del Estatuto de Autonomía que se está tramitando en el Parlamento madrileño, es una vieja idea remozada de la popular Esperanza Aguirre, que ya intentó algo parecido en 2005 pero solo con 11 circunscripciones. Ahora, el partido le ha lanzado este órdago al PSOE madrileño de Tomás Gómez porque sin sus votos la propuesta nunca podría salir adelante: son necesarios dos tercios de los votos para cambiar el estatuto. Una reforma de tal calado requiere la modificación del artículo 18 de la Ley Electoral de la región (11/1986) así como de los artículos 10.5 y 10.6 del Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, que exige el respaldo mínimo de dos tercios de los diputados regionales. Esto es, el respaldo de 86 de los diputados.

La propuesta requiere el apoyo del PSOE para ser aprobada

Aparentemente, el PP tiene garantizados para aprobar la propuesta, además de sus 72 diputados, los ocho de Unión, Progreso y Democracia, al menos por lo que se desprende de lo que dice su portavoz Luis de Velasco: “La música suena bien si el objetivo es acercar los diputados a los ciudadanos”. Los votos del PP y de UPyD suman 80, por lo que todavía se necesitaría el visto bueno de al menos seis diputados socialistas. Un número alcanzable, ya que la propuesta de implantar el modelo alemán es valorada por dirigentes como Juan Barranco, exalcalde de Madrid y presidente del PSM, o el propio secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Aun así, está por ver la postura oficial del Partido Socialista de Madrid, mucho más difusa. A la espera del movimiento que hagan los socialistas, unidos o por separado, Izquierda Unida rechaza a las claras el modelo propuesto. “Reduce la proporcionalidad, lo que implica menos democracia”, alegan en el partido.

Los populares creen que la “división del territorio de la Comunidad en varias circunscripciones electorales en las elecciones autonómicas representa la posibilidad de obtener una mayor cercanía entre diputados y electores en la Asamblea de Madrid” y logra que “los ciudadanos conozcan mejor a quienes les van a presentar, lo que no resulta fácil con una Asamblea de 129 diputados y listas cerradas y bloqueadas”.

Si la oposición no lo acepta, los populares defenderán reducir los escaños a 65

El PP, en la exposición de motivos de su propuesta, señala que lo que pretende con la reforma “es conseguir que los diputados se conviertan en interlocutores cualificados ante los ciudadanos, aunque no les hayan votado”, lo que no se consigue si “en una misma circunscripción se elige a más de un diputado”.

El sistema que proponen los populares es una “adaptación del sistema electoral alemán”, pero corrigiendo “ciertos aspectos que podrían resultar poco adecuados a nuestra realidad política”. En Alemania, el 50% de los diputados son elegidos directamente”. De hecho, el sistema que propugna el PP reduce ese 50% a un tercio: 43 sobre un total de 129.

Además, y como alternativa a la reforma electoral propuesta en el caso de que no fuese aprobada, el PP ha tuneado la iniciativa de UPyD de reducir a la mitad el número de diputados regionales. Asume como propio el ideario del partido de Rosa Díez de que no tiene sentido que la Asamblea de Madrid tenga 129 parlamentarios, un número abierto y sometido a cuestiones demográficas. La propuesta de reducir a 65 esa cuota coincide con el tope fijado por UPyD, una cifra muy por debajo de la que podría aceptar el PSOE. Las intuiciones de unos y otros apuntan a que el número final de señorías se quedará en 99.

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