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El comisario Pamiés afirma: “Prefiero no liarme. Ya llegará el día de hablar”

Ballesteros sigue encuadrado en la plantilla del País Vasco

Esporádicamente realiza misiones en otras regiones

El ex jefe superior de Policía del País Vasco Enrique Pamiés Medina, de 52 años, no es un policía cualquiera, según algunos de sus compañeros. Desde que ingresó en el cuerpo, hace ya más de tres decenios, ha estado tras la desarticulación de más de 50 comandos y la detención de 500 personas relacionadas con ETA.

Pamiés, que es comisario provincial de Huesca desde febrero del año pasado, “es el que más sabe de ETA y quien tiene mejores confidentes”, afirma José Manuel Sánchez Fornet, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP).

El inspector jefe José María Ballesteros Pastor, de 54 años, sigue encuadrado en la plantilla del País Vasco, aunque esporádicamente realiza misiones en otras regiones. Es el “hombre de confianza” de Pamiés y el “más leal” de sus colaboradores desde la plantilla de Vitoria.

Ni Pamiés ni Ballesteros han querido hacer declaraciones sobre el caso. “Prefiero no liarme. Ya llegará el día de hablar”, se ha limitado a decir el comisario. “Yo soy un hombre prudente. No he hablado nunca de nada y no voy a hacerlo ahora”, se ha disculpado Ballesteros.

Quien no se ha mordido la lengua es el líder del SUP: “Son dos policías decentes. Es indigno que ahora se les acuse de terroristas. El fiscal general actúa movido por presiones políticas del Gobierno y de la ultraderecha”. Fornet defiende sin ambages, a capa y espada, a ambos agentes, de los que afirma que han combatido a ETA afrontando “muchos riesgos”. “¿Cómo unos hombres que han luchado tanto contra el terrorismo pueden ser ahora acusados de colaboración con ETA?”, se pregunta. Y agrega indignado: “¿Cómo un policía como Pamiés va a dar un chivatazo a ETA?”.